El Comité Ejecutivo Nacional de ASAJA, dio la voz de alarma y la preocupación en todo el sector ganadero español se ha expandido tanto como la tercera ola de la pademia. El sector ganadero no solo rechaza la convergencia de la PAC aplicada por el MInisterio, sino que ya se habla de pérdidas que van desde los 2.038 euros hasta los 10.529, en la campaña de 2021 respecto a la de 2020 en sectores de intensivo de leche, en vacuno y en ovino y en las ganaderías intensivas de cebo en vacuno, todas ellas con poca base territorial.

Una de las respuesta más contudentes ha partido de COAG CyL que, aunque no rechaza la reforma de la PAC en su totalidad, sí incide en que en realidad seguirá existiendo una enorme diferencia entre la ayuda que percibirá cada explotación, ya que la convergencia ajusta el valor de los derechos pero no el montante global de las ayudas».

Porque pero hallar una media supone que alguien tiene que perder. Por ejemplo, en una explotación de tipo medio de vacuno de leche con 30 hectáreas de secano y 20 hectáreas de regadío, el nivel de pérdidas en ayudas directas desacopladas en la campaña 2021, teniendo en cuenta la ayuda de prácticas agrarias beneficiosas para el clima y el medio ambiente, alcanzaría los 3.300 €. Y a la pérdida de rentas derivadas de este proceso de convergencia en 2021 se le acumulará la prevista para el 2022 que se establece bajo un modelo similar.

PIDEN APLICAR ALGÚN FACTOR DE CORRECCIÓN O UNA LIMITACIÓN EN LAS PÉRDIDAS POR CONVERGENCIA DE LA PAC PARA TODOS AQUELLOS QUE DESARROLLEN ACTIVIDAD GANADERA EFECTIVA EN 2021

COAG CyL ha analizado varios casos concretos de explotaciones de vacuno de leche  y las conclusiones extraídas arrojan pérdidas que van desde los 2.038 euros hasta los 10.529, en la campaña de 2021 respecto a la de 2020.

Según el ejemplo anteriormente citado, y siempre refiriéndonos a datos medios, ya que las cuentas se realizan a nivel individual de cada explotación, la convergencia en el valor de los derechos de pago en la campaña 2021 con respecto al 2020, supondrá para muchos ganaderos una disminución en el nivel de ayudas superior al 15%, cantidad que dobla en una sola campaña las pérdidas ya ocasionadas durante las 6 campañas precedentes por este concepto de convergencia.

Los sectores más perjudicados por esta convergencia tan ambiciosa establecida por el Ministerio para 2021, son los ganaderos intensivos de leche, tanto en vacuno como en ovino, y las ganaderías intensivas de cebo en vacuno, todas ellas con poca base territorial. Y es así porque la normativa no establece límite máximo en el nivel de pérdidas y sobre todo, no tiene en cuenta a aquellos que realmente siguen produciendo en estos sectores, que necesitan dichas ayudas para rentabilizar su actividad.

Por ello, COAG solicita al Ministerio que se establezca, bien algún factor de corrección, bien una limitación en las pérdidas por convergencia para todos aquellos beneficiarios que desarrollen actividad ganadera efectiva en 2021, y/o se establezcan ayudas compensatorias acopladas que compensen para estos casos estas reducciones en el nivel de ingresos.

«CON ESTA CONVERGENCIA HABRÁ EXPLOTACIONES MÁS DEL 50% DE SU PAC MIENTRAS LOS AGRICULTORES DE SOFÁ PUDEN INCUSOAUMENTAR SUS INGRESOS»

Por su parte, la Unión de Agricultores, Ganaderosy Silvicultores de la Comunidad de Madrid, UGAMA, advierte de que «la brutal convergencia decretada por el Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación, puede ser el empujón final hacia la ruina de numerosas granjas madrileñas principalmente de ovino, caprino y vacuno con un claro perfil común: pequeñas explotaciones profesionales y familiares. Los ATPS de la Comunidad de Madrid, generadoresde empleo rural de calidad, indispensable para fijar población y atajar la España vaciada, que ya arrastraban una grave crisis de precios desde hace años, ahora agravada con el COVID 19, y una ley de la cadena alimentaria incapaz de poner freno a los abusos de posición de dominio de la industria y la distribución, obligados a vender por debajo de costes de producción las disposiciones transitorias de la PAC para los años 2021 y 2022, se encuentran ante un panorama desolador y de gran incertidumbre».

Para la organización madrileña lo publicado en el RD 41/2021 desmonta el argumento del MAPA de que lo que pierden unos lo ganan otros, puesto que el campo es mucho más complejo que una simple operación matemática. “Se nos prometió que la convergencia sería gradual para provocar el menor impacto posible y sin embargo, tras lo publicado en el Real Decreto 41/2021, se comprueba que esto no se cumple, pues en este periodo transitorio de dos años, habrá explotaciones ganaderas activas que perderán más del 50% de su bolsa PAC, mientras que los agricultores de sofá y grandes perceptores pueden incluso aumentar sus ingresos.”, afirma Alfredo Berrocal, presidente de UGAMA.

“Es incomprensible que nuestros agricultores y ganaderos vayan a sufrir estos recortes en el periodotransitorio de la PAC y existan grandes perceptoras como la empresa Entrepinares, industria láctea proveedora de Mercadona, que percibió 5.649.339€ de PAC en 2018-2019 o la empresa Industrias Lácteas del Jarama ,que ha percibido más de 2.000.000€ de la PAC madrileña», añade Alfredo Berrocal.

Desde la Organización consideran que la convergencia tal y como está definida en el Real Decreto publicado, supone todo lo contrario de lo que pide el sector, por lo que insta al MAPA a que reconsidere su postura para avanzar con paso firme hacia una PAC consensuada, profesional, sostenible y útil para el campo. Para UGAMA el hecho de que «en la Comunidad de Madrid el valor de los derechos sea el más bajo del territorio nacional yq ue exista un coeficiente de admisibilidad de pastos muy severo, que infra dimensiona las explotaciones ganaderas ubicadas en zonas de montaña, con parcelas minifundistas sin posibilidades de crecimiento en una PAC donde tanta shectáreas tienes tanto vales ,provoca que nuestros ganaderos sean especialmente vulnerables ante este proceso de convergencia».