Fermín Sánchez Navarro / Director General GRUVENTA

La dimensión internacional de nuestras frutas y hortalizas es una de las mayores fortalezas que tenemos los productores y operadores hortofrutícolas españoles. Pero hay que reconocer, que la globalización comercial ha traído consigo que muchos mercados se congestionen, y  es evidente que nuevos mercados aparecen en escena, como es el caso de Asia y Emiratos Árabes.

Desde GRUVENTA, somos conscientes de la importancia de la internacionalización agroalimentaria, y por ello exportamos a más de 40 países más de 25 productos hortofrutícolas, siendo conocedores del valor que representan los mercados de la Unión Europea, pero también de las oportunidades comerciales que nos brindan los mercados asiáticos y de Oriente Medio.

Es un hecho, que actualmente los mercados europeos están saturados de productos hortofrutícolas de Sudáfrica, Egipto, Turquía, Sudamérica, Marruecos, etcétera. Por todo ello, hay que explorar nuevas oportunidades comerciales en mercados menos congestionados, aunque es evidente que la logística es un aspecto importante que debemos tener en cuenta, a pesar de que los precios son más atractivos en Asia con respecto a la Unión Europea.

También, no podemos olvidarnos de mercados como Emiratos Árabes o Canadá, que actualmente son complementarios al europeo, pero que ofrecen unas expectativas comerciales muy enriquecedoras, y poco a poco, el sector hortofrutícola español están consolidando sus canales de distribución en los mismos. Vivimos en un escenario globalizado con grandes intereses comerciales, y tenemos que reducir los costes logísticos y ser más competitivos en cuanto a precio, ya que tenemos la mejor CALIDAD del mundo.

La clave en la comercialización de nuestras frutas y hortalizas está, sin duda alguna, en ser capaces de posicionarnos de manera competitiva en los mercados señalador anteriormente, y para ello, es fundamental que seamos capaces de organizarnos mejor y estar unidos, con una oferta fuerte conjunta, que nos permita de alguna manera, obtener más rentabilidad y hacer frente a la feroz competencia de países terceros, y evitar así que nos puedan quitar la hegemonía comercial que tienen las producciones hortofrutícolas españolas.