A pocos meses del inicio de la campaña, la organización agraria, UPA Andalucía reclama unos precios justos en origen para la campaña de aceituna de mesa  y defiende que la previsión de mermas en la producción, pero con calidad y mayor calibre, son argumentos suficientes para que  se liquide en origen a buen precio. No obstante, muestra su inquietud porque se puedan volver a perpetuar movimientos especulativos, y porque no se aplique con contundencia la modificada Ley de Cadena Alimentaria.

La próxima campaña de recogida de aceituna de mesa, que se iniciará a principios de septiembre, traerá consigo, al igual que en la temporada pasada, una reducción de la producción de algunas variedades como Manzanilla y Gordal. No obstante, es preciso destacar la gran calidad y el mayor calibre que se espera que tengan los frutos. Las mermas con respecto a la media de las últimas 4 campañas, estarán en torno al 30% en Gordal y al 15% en Manzanilla, llegando incluso a reducciones del 40% y el 30% respectivamente, en algunos municipios sevillanos como Utrera y alrededores.

Desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Andalucía recuerdan la importancia de este sector en la región andaluza, que cuenta actualmente con unas 96.000 hectáreas de olivar. La superficie se concentra principalmente en la provincia de Sevilla, con un 84% del total, mientras que Málaga y Córdoba albergan el 8% y el 4% de la superficie, aunque hay que tener en cuenta las hectáreas de variedades con doble aptitud. En la actualidad, hay registradas en Andalucía 222 entamadoras, 134 de las cuales están ubicadas en la provincia sevillana (60%).

España es el principal país productor, representando un 22% de toda la producción mundial. Asimismo, Andalucía cosecha en torno al 89% de la aceituna de mesa que se produce a nivel nacional. Hay que destacar que la aceituna Gordal sevillana es única en España y el mundo. El modelo productivo de esta variedad es el olivar tradicional e implica unos costes muy elevados de producción, pues la única manera de recolectar los frutos es a mano, con el fin de no dañarlos.

En cuanto al empleo, el sector registra unos 2,4 millones de jornales en labores de campo, incluida la recolección que, como se ha señalado, prácticamente solo se puede realizar a mano en sus distintas variedades. Por tanto, se trata de un cultivo muy social, siendo Sevilla la principal provincia generadora de trabajo, con alrededor de dos millones de esos jornales. A ello hay que añadir los empleos creados por las empresas y fábricas auxiliares como las de vidrio, hojalata, cartonaje, maquinaria, transportes, etc.

DE NO CAMBIAR LA SITUACIÓN, UPA PREVÉ EMPRENDER NUEVAS MOVILIZACIONES PARA DEFENDER UNOS PRECIOS JUSTOS

La opacidad en la formación de precios a lo largo de la cadena, y los movimientos especulativos por parte de la industria, la distribución y la comercialización, han hecho que el sector de la aceituna de mesa lleve enlazando varias campañas con muy bajos precios en origen, tal y como ocurre con el aceite de oliva y otros sectores. Esto perpetúa una situación ruinosa para los productores, que no logran cubrir los altos costes de producción. Por ello, durante el verano de 2018, UPA Andalucía encabezó junto con los olivareros importantes movilizaciones en nuestra comunidad. De todo ello, se consiguieron logros reseñables, como el ansiado reconocimiento de la IGP para la Gordal y la Manzanilla de Sevilla, mayores controles a través de la AICA para revisar los contratos de compra-venta en los puestos de compra de aceituna, y cierta inversión en promoción desde la Agencia Andaluza de Promoción Exterior (Extenda).

No obstante, el sector sigue necesitando la introducción de muchas medidas como ayudas para desarrollar el envasado, distribución y comercialización de su producción, y así rentabilizar el valor añadido. También es preciso vertebrar al sector y fomentar de la concentración de la oferta frente al reducido número de agentes de compra, para que los productores tengan mayor peso en la formación de los precios. El doble etiquetado en los productos transformados, donde se refleje el precio de compra al agricultor, y el de venta al público. Apuesta por la calidad, la innovación y la investigación. También es preciso que las administraciones inviertan más en campañas de promoción de la aceituna de mesa, para incentivar su consumo y abrir nuevos mercados. Son necesarias ayudas asociadas en la PAC, específicas para que el olivar tradicional no desaparezca, y también que la aceituna se incluya dentro de los programas operativos de las OPFH, para que puedan acceder a ayudas para la modernización y retirada de excedentes.

Una de las conquistas más importantes que se han alcanzado recientemente, y que era una reivindicación fundamental del sector, es la modificación de la Ley de Cadena Alimentaria, que obliga a referenciar en los contratos tipo los costes de producción. Esto exige a los operadores que paguen a los productores unos precios por encima de los costes productivos. No obstante, cuatro meses después de la introducción de dicha reforma, desde UPA Andalucía lamentan que no se esté aplicando y haya tantas voces discordantes por parte de aquellos que ven peligrar los márgenes abusivos que venían percibiendo por sus transacciones.

Como la organización agraria ha señalado, la reducción en la producción que se espera en la campaña de aceituna en Andalucía, su buen calibre y calidad, así como el empuje cualitativo que supone la existencia de la IGP sevillana frente a otras aceitunas, deberían ser argumentos suficientes para que los precios en origen de nuestra producción tiendan al alza. Además, se añade la circunstancia de que otras variedades y zonas productoras como Extremadura esperan mermas mayores en su cosecha. Pero, para ello, desde UPA apelan a la responsabilidad y al compromiso por parte de los operadores con el sector, que tienen que dejar ya atrás la especulación y las prácticas comerciales desleales, y cumplir de una vez la Ley de Cadena Alimentaria. La organización advierte que mantendrá una posición vigilante frente a movimientos abusivos e ilegales, y que, en caso de producirse, los denunciará a las autoridades competentes. De no cambiar la situación, UPA ya prevé emprender nuevas movilizaciones para seguir defendiendo unos precios justos y dignos para los agricultores.