El Juzgado de lo Penal de Langreo ha condenado a un año de cárcel y al pago de multas e indemnizaciones por valor de casi 37.000 euros a un ganadero por prender fuego, en septiembre de 2013, a un paraje del Parque Natural de Redes «con intención de regenerar la zona para pasto».

Los hechos ocurrieron el 4 de septiembre de 2013, cuando, según el apartado de hechos probados de la sentencia, el ganadero quemó la maleza y el matorral con arbolado en una zona del Tinteru, en Orlé-Caso,.

Es la primera condena en Asturias por un incendio forestal intencionado desde que se excluyó este delito del Jurado

La actuación del ganadero provocó un incendio que afectó a más de doce hectáreas en los parajes de la cuesta de La Calavera, El Bocín y ío de En Medio.

La sentencia de un año de cárcel, contra la que cabe recurso, condena al ganadero, que carece de antecedentes penales, a un año de cárcel y al pago de una multa de 2.160 euros.

Además, deberá indemnizar al Principado con 9.982,86 euros por los gastos de las labores de extinción y otros 5.707 euros por los daños medioambientales causados, así como al Ministerio de Medio Ambiente, que también trabajó en el operativo para apagar el fuego, con otros 19.131,85 euros.

La Fiscalía del Principado ha destacado que se trata de la primera condena en Asturias por un incendio forestal intencionado desde que se excluyó este delito de las competencias del Tribunal del Jurado, en 2015.

El Ministerio Público fue una de las voces que desde la promulgación de la Ley del Jurado defendió públicamente la necesidad de dejar a los tribunales populares al margen de este tipo de infracciones penales.

El Ministerio Público ha recordado que, «año tras año», advierte en su Memoria «la relación de causalidad existente entre la mayoría de los incendios forestales que son investigados» por la Fiscalía y «las acciones provocadas por ganaderos para la regeneración de terrenos para pastos».

Un único antecedente en Asturias en el que el jurado declaró inocente al ganadero imputado

En Asturias únicamente llegó a celebrarse un juicio con Tribunal del Jurado por delito de incendio forestal doloso, en febrero de 2011, en el que los miembros del tribunal popular declararon no culpable al acusado.

La Fiscalía acusaba a una persona que, según las investigaciones llevadas a cabo por el Seprona y la Bripa, en el mes de septiembre de 2008 ocasionó de forma intencionada varios incendios dentro de la Reserva de la Biosfera de las comarcas del Eo, Oscos y tierras de Burón.

Aquellos incendios, cuyos costes de extinción ascendieron a 35.000 euros, afectaron a varias repoblaciones de arbolado que quedaron destruidas, valoradas en 29.868 euros una, y en 46.422 euros la otra, así como otros muchos daños en montes.

La Fiscalía recuerda que la acusación se basaba en numerosa prueba indiciaria que, sin embargo, el jurado no consideró suficiente para acreditar la autoría del acusado.

Posteriormente, y hasta la reforma de 2015, sí se lograron condenas pero siempre sin que llegara a desarrollarse el juicio oral ante el jurado, ya que los acusados en todos los casos admitieron previamente su culpabilidad.