La organización agraria Asaja Castilla y León espera que el Gobierno, en el Consejo de Ministros extraordinario que va a celebrar este viernes 20, sea justo en las decisiones con el campo y apruebe medidas que compensen suficientemente las pérdidas diarias que está ocasionando en el sector primario de la agricultura y la ganadería la subida del gasóleo y los fertilizantes como consecuencia de la guerra en el Golfo.
La organización recuerda que se vive un momento de máxima intensidad en las tareas agrícolas, la magnitud del problema es tal que el campo de Castilla y León se ha manifestado en dos ocasiones consecutivas en pocos días, este miércoles 18 en Valladolid y la semana anterior en Santovenia de Pisuerga, pidiendo medidas urgentes. Sin embargo, ven que «el Gobierno ha pedido opinión al sector, pero no ha desvelado ni el importe ni el procedimiento que va a utilizar para ponerlas en marcha».
Por ello, ASAJA considera que «las medidas deben de ser proporcionales a la gravedad del problema, que además deben revisarse en el tiempo si el conflicto perdura, y tienen que ser de aplicación inmediata». Además, ASAJA exige al Gobierno que garantice los apoyos parlamentarios para que no haya mayor problema a la hora de convalidar el Real Decreto Ley en el Congreso de los Diputados.
PIDEN RESPONSABILIDAD Y ALTURA DE MIRAS A LAS DISTINTAS FUERZAS PARLAMENTARIAS, PORQUE CADA DÍA DE RETRASO SIGNIFICA PÉRDIDAS MILLONARIAS PARA EL SECTOR AGRARIO
También, en este sentido, la organización agraria pide responsabilidad y altura de miras a las distintas fuerzas parlamentarias, porque cada día de retraso significa pérdidas millonarias para el sector agrario.
En las recientes protestas, ASAJA, en unidad de acción con el resto de organizaciones agrarias, ha pedido que cesen las hostilidades bélicas, que se normalice el mercado internacional de materias primas, que se garantice el suministro de gasóleo agrícola y fertilizantes, que se impida la especulación de las grandes compañías energéticas y de fertilizantes, que se den ayudas directas en función del consumo de cada explotación, y que se ponga en marcha un paquete de ayudas fiscales, entre otras suprimir todos los impuestos y aranceles a los carburantes y fertilizantes.




