La campaña del mango en la comarca malagueña de la Axarquía, la principal productora nacional de este fruto subtropical, ha dado comienzo con una previsión de cosecha ligeramente superior a las 20.000 toneladas del año pasado, cuando se generó una facturación de 25 millones de euros.

La Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) en Málaga ha explicado en un comunicado que los precios se mantendrán con respecto al 2016, a pesar de que pueda haber alguna variación a lo largo de la corta campaña.

El sindicato agrario ha recordado en un comunicado que el mango en Andalucía se produce principalmente en la Costa Tropical de Granada y en la Axarquía, donde se inició su cultivo a finales de los 80, y a pesar de que sus 3.400 hectáreas están lejos del aguacate, el ritmo de crecimiento anual es grande. Se trata de un producto que llega a los consumidores de toda la Unión Europea y que cuenta con una alta consolidación en el mercado nacional.

La campaña se basa principalmente en sola una variedad y se estudia la posibilidad de otras para alargarla

Asaja ha señalado que el mango tiene una campaña de recolección corta, con predominio de una sola variedad, la Osteen, y en menor medida le sigue la Keitt y otras como Palmer, Kent y Tommy Atkins.

La introducción de nuevas variedades podría alargar un poco más la campaña y abastecer así el mercado durante más meses, aunque hay que comprobar y estudiar cómo se comportarían agronómicamente.

El sindicato ha indicado que un problema importante ante el que se encuentran los productores de mango son los robos, ya que se trata de un fruto muy codiciado por los ladrones al tener un alto valor en el mercado y por ello «se ha solicitado un refuerzo del control por parte de las fuerzas de seguridad».

El colectivo agrario ha alertado sobre las plagas, puesto que, a pesar de que el control en la Unión Europea ha mejorado en general, desde el 2015 la presencia de moscas de cuarentena en mango de terceros países se ha incrementado en un 50,4 por ciento, con 191 detecciones o notificaciones.

«Es uno de productos más amenazados por introducción de nuevas plagas y desde Asaja, mantenemos siempre una presión constante a las autoridades europeas para mantener el nivel de control», ha precisado el sindicato.