La Diputación de Cádiz y la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG-Cádiz) han firmado un convenio para el desarrollo del proyecto ‘Prácticas de lucha sostenible contra plagas en la agricultura gaditana’, mediante el cual el Área de Transición Ecológica y Desarrollo Urbano Sostenible, de la que es responsable el vicepresidente segundo, Mario Fernández, dota de 40.000 euros a esta organización para la mejora de la eficiencia y sostenibilidad del sector agrícola-ganadero.

La Diputación acredita una larga trayectoria de colaboración con COAG-Cádiz y para este año va a dar continuidad a su apoyo a este proyecto de investigación e innovación, encaminado a mejorar el sector agrario provincial, mediante el desarrollo de ensayos de prácticas sostenibles contra plagas, con el fin de que supongan una alternativa viable en las explotaciones agrarias y redunden en la mejora de salud ambiental del entorno y de la sanidad alimentaria de los productos.

Mario Fernández señala que «esta colaboración en la lucha sostenible contra plagas refleja el compromiso del gobierno provincial con un sector que durante la pandemia ha demostrado su función esencial, y su capacidad para mantener la producción y distribución de alimentos». Precisamente ese valor estratégico propicia que desde la Diputación se preste soporte en la campaña 2021 a acciones de mejoras ecológicas y económicas sostenibles encaminadas a la salud y calidad de vegetales y cultivos.

El proyecto engloba actuaciones como la limitación de los tratamientos fungicidas con compuestos de cobre y azufre en viña ecológica; el seguimiento de la nueva plaga de 2020 Cryptobables gnidiella y la de años anteriores Lobesia botrana (polilla del racimo), así como la relación de los daños que produce la Ceratitis capitata en la producción y calidad de la uva; la lucha biológica en cultivos hortícolas en invernadero así como de cítricos y aguacate en cultivo ecológico; o la búsqueda de alternativas al glifosato como herbicida.

A través de este programa es posible evaluar el efecto preventivo y curativo de algunas sustancias básicas alternativas a elementos más contaminantes, establecer los momentos óptimos de tratamiento de las plagas y determinar los mejores remedios, el incremento de fauna auxiliar y otros elementos de control biológico o testar herbicidas no contaminantes alternativos a los actuales.