Feragua ha firmado con la Agencia Andaluza de la Energía un protocolo de colaboración para impulsar las energías renovables y contribuir así al desarrollo sostenible del regadío andaluz. En el marco de esta colaboración, ambas entidades desarrollarán diversas líneas de actuación para identificar y difundir las mejores opciones y tecnologías renovables disponibles para la mejora del sistema energético y el fomento de las energías limpias para los regantes andaluces, así como las soluciones energéticas más eficientes basadas en el aprovechamiento de recursos eléctricos renovables en el ámbito del regadío andaluz.

Asimismo, el protocolo pretende impulsar las sinergias y puntos de encuentro en relación con la implantación de las tecnologías renovables en el campo del regadío y en el marco del documento de Directrices Energéticas de Andalucía, horizonte 2030, elaboradas por la Agencia Andaluza de la Energía, y de la futura Estrategia Energética de Andalucía a 2030, cuya formulación se aprobó por Acuerdo de Consejo de Gobierno del 23 de marzo de 2021.

En un contexto de fuerte subida de los costes eléctricos, el presidente de Feragua ha calificado de muy relevante el apoyo de la Agencia Andaluza de la Energía para que se pueda promover e incentivar los proyectos de generación de energía renovable, al objeto de conseguir un regadío más competitivo en los mercados, y garantizar así la producción alimentaria sana y de calidad.

Por su parte, el director gerente de la Agencia Andaluza de la Energía, Francisco Javier Ramírez, ha destacado que Andalucía cuenta con numerosos y abundantes recursos renovables a partir de los que se puede generar energía de manera limpia y segura, y su uso permite reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la producción y del consumo de energía, constituyendo una alternativa esencial a los combustibles fósiles en nuestra Comunidad.

Por ello, “resulta fundamental la concreción de proyectos que aprovechen estos recursos y la concienciación de la ciudadanía, las empresas y las administraciones para que hagan uso de estas fuentes de energía sostenibles e inagotables, cuyo aprovechamiento origina unos elevados beneficios ambientales, sociales y económicos, también en el caso del regadío andaluz”.