Castilla-La Mancha solicita que se retiren del mercado del vino “al menos 5 millones de hectolitros” y, además, hacerlo “con precios por encima de los actuales para trasladar a los operadores comerciales en el sector un mensaje disruptivo, contundente, que cambie realidad del sector”.

Así lo ha manifestado este jueves 14 el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, en rueda de prensa tras la videoconferencia mantenida con los representantes de las organizaciones profesionales agrarias Asaja, UPA y COAG y de Cooperativas Agroalimentarias en la región, con quienes se mantienen una interlocución permanente, en la que se ha analizado la situación del sector y las medidas adoptadas y a desarrollar.

El consejero ha indicado que Castilla-La Mancha es la Comunidad Autónoma que cuenta con más superficie de viñedo y producción a nivel nacional. “Somos el 55% de todo el vino producido en España” y de ahí que los representantes regionales vitivinícolas lo sean también a nivel nacional, “y ese peso debe notarse”, añadía Martínez Arroyo.

“no es una crisis de los viticultores de Castilla-La Mancha, sino del conjunto del sector”

Es ahora, ha insistido, cuando se tiene que demostrar, en este momento de dificultad que atraviesa el sector, su fortaleza y por ello “debe darse una respuesta contundente”. con la retiradas de estos 5 millones de hectolitros.

Por ello desde Castilla-La Mancha, la Consejería, con el apoyo del sector vitícola, ha trasladado ya su propuesta al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, porque se estima que “es la mayor apuesta que se ha hecho nunca por calidad en el sector vitivinícola”, tal y como ha señalado Francisco Martínez Arroyo. Una medida de retirada de producción que se une a otras tales como la reducción de rendimiento por hectárea y el aumento de uva destinada a subproductos, “para destinar solo la mejor uva al vino”.

Y se hace, ha dicho Arroyo, de forma solidaria. Ya que, la que hay actualmente, ha insistido, “no es una crisis de los viticultores de Castilla-La Mancha, sino del conjunto del sector”, sobre todo de las denominaciones origen que se destinaban a la restauración y hoy se encuentran en dificultades por el cierre del canal Horeca, debido a la crisis sanitaria de la COVID-19.

Aun así, Arroyo ha confiado en un sector que “se reinventa y que apuesta por la calidad” y ha destacado el incremento de ventas en la distribución del 25% en el mes de abril respecto al año anterior.