El Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado un decreto por el concede ayudas a los agricultores de secano en las zonas ZEPA o de Especial Protección de Aves, a las que se destinarán inicialmente 31,7 millones de euros.

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha dado a conocer este miércoles 12 en Albacete esta nueva línea de ayudas «con la que se compatibiliza la protección del espacio natural y la actividad económica desarrollada por los agricultores».

Podrán acogerse a las ayudas los agricultores de 400 hectáreas de las zonas ZEPA, para hacer más rentables sus cultivos

Martínez Arroyo ha indicado que para su ejecución se han previsto 31,7 millones de euros en 2017, que serán ampliables hasta 41 millones de euros el próximo año, con cargo al Programa de Desarrollo Rural (PDR) que ha planificado la Consejería para esta línea de apoyo, que se pondrán a disposición de los agricultores que quieran acogerse a las ayudas en 2018.

Podrán acogerse a las ayudas los agricultores de 400 hectáreas de las zonas ZEPA, para hacer más rentables sus cultivos, ha añadido Martínez Guijarro.

El titular de Agricultura ha enumerado los núcleos, conocidos ya popularmente en el ámbito agrario como «cogollos», en los que agricultores se van a beneficiar de las ayudas, la mitad de las hectáreas en las localidades de El Bonillo, Viveros, Alcaraz, El Ballestero, Bonete, Corral Rubio, Chinchilla, Higueruela y Hoya Gonzalo, todas ellas en la provincia de Albacete.

La otra ZEPA más beneficiada es La Mancha-Norte, en Toledo con las localidades de Dos Barrios, La Guardia, Lillo, El Romeral y Tembleque y, por último, en Guadalajara los municipios de Quer y Cabanillas del Campo.

No se descarta un incremento de la superficie objeto de esta compensación, con una ayuda de 208,2 euros por hectárea

El consejero ha precisado que «la mayoría son aprovechamientos de cereal beneficiados de estos pagos compensatorios» y ha destacado que fuera de estas zonas no se establece ninguna limitación a las prácticas de cultivo de cereal secano.

Asimismo, ha avanzado que es más que previsible un incremento de la superficie objeto de esta compensación para la próxima campaña que se sumarán a los 400 kilómetros cuadrados, con una ayuda de 208,2 euros por hectárea.

Martínez Arroyo ha asegurado que con estas ayudas se cumple el compromiso de poner en marcha los planes de gestión en Red Natura, «que no afrontó el Gobierno anterior» dentro de la normativa europea y, además, «se pone a disposición de los agricultores una línea de ayudas especial, que hace rentables las explotaciones de secano en Castilla-La Mancha».

A partir de ahora, los planes de gestión ofrecen «garantía y seguridad jurídica» ha subrayado el titular de Agricultura.

El consejero ha dicho que con el decreto aprobado por el Consejo de Gobierno, no solamente se intenta proteger el medio ambiente «sino que garantiza en 40.000 hectáreas de la región una protección extrema, como no hay en ninguna otra comunidad autónoma española».

Y ha añadido: «Evidentemente, podríamos haber ido más allá, pero que los agricultores voluntariamente se acojan a los compromisos ambientales es una buena opción».

La Consejería pretende establecer superficies más o menos continuas lo suficientemente extensas para la aplicación de estas prácticas, con objeto de que sean realmente eficaces y que permita testar si las medidas adoptadas contribuyen significativamente a la conservación de las especies.

Se trata de determinar «la bondad» de las medidas para las aves esteparias y a la vez de estudiar la pérdida de renta real al adoptar estas prácticas.

Las ayudas del PDR van a compensar la pérdida de renta al adoptar determinadas prácticas agrarias que van a contribuir a la conservación de las especies de aves esteparias en las zonas de especial protección de la avifauna en ambientes agrarios al amparo del Plan de Gestión de estas ZEPAS.