La consejera de Fomento del Gobierno de Castilla-La Mancha, Elena de la Cruz, se ha pronunciado a preguntas de los medios de comunicación tras distintas informaciones difundidas en relación a las necesidades de agua de la cuenca del Segura. De la Cruz considera que dichas informaciones tienen una vertiente positiva y otra negativa. Por un lado, ha celebrado la petición del partido mayoritario en el Gobierno murciano en aras a exigir al Gobierno de España que incremente el rendimiento de los sistemas de desalación de agua marina para que puedan operar al cien por cien, cosa que no sucede en la actualidad. “Al fin están reconociendo que no hay agua en el Tajo”, ha afirmado, pero le preocupa su pretensión de ‘redotar’ el Tajo.

Aunque el Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea murciana contemple estas reservas excedentarias como una fracción de otras peticiones de medidas en materia de agua, Elena de la Cruz entiende que el trabajo del Gobierno de Emiliano García-Page está dando sus frutos, ya que la desalación empieza a ser vista positivamente en otros estamentos tanto nacionales como autonómicos como un recurso factible, económicamente competitivo y ambientalmente más sostenible que el trasvase.

Preocupación ante la petición de ‘redotar’ los recursos al Tajo

La consejera siempre ha mantenido que el agua desalada podría introducir en el sistema un volumen importante y suficiente para aliviar la sobreexplotación de los recursos del Tajo a través del acueducto al Segura, por lo que ha celebrado que se perciba desde otros ámbitos, en referencia a la postura que siempre ha mantenido el Ejecutivo castellano-manchego. En Murcia cifran en 100 los hectómetros cúbicos anuales que un sistema de desalación puesto a pleno rendimiento podría incorporar a las necesidades de la cuenca del Segura, cantidad que oscila entre un tercio y la mitad de los recursos que cada año viajan desde Entrepeñas y Buendía al Sureste español.

Sin embargo, De la Cruz también ha mostrado su preocupación ante otras resoluciones aprobadas este jueves en la Asamblea regional de Murcia relativas a ‘redotar’ de recursos al Tajo mediante la utilización de otros esquemas como un banco que regule intercambios de derechos entre regantes o la construcción de nuevos acueductos entre el Duero, el Tajo Medio y los pantanos de cabecera, así como otras propuestas que según las informaciones publicadas estaría diseñando el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS).

Elena de la Cruz ha vuelto a reiterar que cualquier propuesta de futuro debe pasar por reducir la sobreexplotación que hoy mismo soporta el Tajo a consecuencia del trasvase. La consejera ha expresado además sus dudas en relación a que dichos proyectos no obtengan contestación social en otros territorios, como las comunidades autónomas de Castilla y León y Extremadura, que se verían presuntamente afectadas con las ideas que propone la patronal del riego murciana.