Varios cientos de agricultores se han concentrado este miércoles 20 en la entrada del Puerto de Sevilla en protesta por la entrada de importaciones sin control de terceros países que hunden los precios de los productos agrarios españoles.

Dentro de la campaña de movilizaciones iniciada desde hace varias semanas por el sector agrario, los agricultores convocados por ASAJA, COAG y UPA y Cooperativas Agro-alimentarias, se han trasladado al Puerto de Sevilla para hacer un bloqueo simbólico de una infraestructura clave en la entrada sobre todo de cereales y aceites vegetales procedentes de terceros países.

Los dirigentes agrarios han reconocido que con estas protestas se están consiguiendo avances en sus reivindicaciones, aunque han precisado que quedan todavía muchos asuntos pendientes de resolverse y que, por ello, continuarán con las movilizaciones después de Semana Santa.

En esta jornada los agricultores han puesto el foco en el Puerto de Sevilla, igual que hicieron hace unas semanas en los puertos de Algeciras y de Motril, para reclamar cláusulas espejo de forma que se les exija a las importaciones sin control de terceros países las mismas reglas de producción que a los europeos, así como uniformidad en el control de fronteras en Europa.

«No puede ser que cada país tenga las normas que le plazca ya que, si el mercado es único en la UE, las normas de entrada en el mercado aduanero tienen que ser iguales», ha afirmado, en declaraciones a los periodistas, el secretario general de la UPA-A, Cristóbal Cano.

DENUNCIAN QUE HAN DETECTADO MERCANCÍAS QUE ENTRAN DE FUERA Y LE PONEN EL SELLO COMO SI PROCEDIERAN DE ANDALUCÍA

En el mismo sentido, el presidente de Asaja Sevilla, Ricardo Serra, ha exigido que se termine con el «abuso de la entrada de productos irregulares de otros sitios del mundo» porque están entrando naranja de Egipto a la mitad de precio que la que se produce en la provincia de Sevilla y el cereal que entra por el puerto sevillano tiene el mismo precio que hace cuarenta años porque se está importando y «los de aquí no lo pueden vender».

Esta falta de uniformidad en los controles en las fronteras de la UE ha provocado alertas sanitarias en los productos agroalimentarios y, según Miguel López, secretario general de COAG-Andalucía, han detectado mercancías que entran de fuera y le ponen el sello como si procedieran de Andalucía y «nos están contaminando con productos que aquí nunca se han usado», como han comprobado en el caso del algodón.

Ha exigido una unidad aduanera para que en cada país haya las mismas normas de entrada de las importaciones y se controlen los acuerdos preferenciales de la UE con terceros países, ya que ha lamentado que Marruecos está importando el doble de toneladas de tomates que las autorizadas y esto es algo generalizado en el sector de las hortalizas.

Para el director de Cooperativas Agro-alimentarias, Enrique San, el diseño actual de la PAC va en contra de la agricultura y la ganadería y se ha sumado a la exigencia de cláusulas espejo que protejan frente a la entrada de los productos de países terceros por los puertos ya que el de Rotterdam, en Holanda, es un «coladero de materias no permitidas en España».