Científicos del grupo Tecnogam del Instituto de Investigación en Ciencias Ambientales (IUCA) de la Universidad de Zaragoza (UZ) han iniciado un proyecto para caracterizar y conservar la abeja negra autóctona en Aragón.

Esta iniciativa de los profesores Pilar Santolaria y Jesús Yániz pretende contribuir al mantenimiento de la abeja autóctona (Apis mellifera iberiensis) en la región para afrontar en mejores condiciones los importantes riesgos a los que se enfrenta la apicultura en la actualidad, ha informado la UZ en un comunicado.

Existe consenso acerca de la necesidad de identificar las variedades regionales para preservar a las abejas adaptadas a nivel local

Para ello, realizarán la caracterización de las abejas existentes y, a continuación, iniciarán un proceso de conservación de esta especie antes de que se ponga en riesgo su continuidad.

La importancia de la apicultura va mucho más allá de su relevancia económica directa -España es el principal país productor de miel en la Unión Europea- ya que las abejas son los insectos polinizadores más eficaces.

Se estima que al menos la tercera parte de los alimentos que consume el ser humano depende de la polinización, la mayor parte de ella realizada por las abejas melíferas.

A pesar de su importancia, el número de abejas y otros polinizadores, tanto silvestres como domésticos, parece estar disminuyendo en todo el mundo.

Además, hay indicios de que la falta de diversidad genética de los linajes más utilizados en apicultura puede jugar un papel relevante en este descenso y existe consenso acerca de la necesidad de identificar las variedades regionales para preservar a las abejas adaptadas a nivel local.

la comunidad autónoma TIENE un elevado riesgo de introducción de abejas foráneas que implica un riesgo para la abeja local

En Aragón, parece haberse conservado en pureza el linaje M de Apis mellifera iberiensis, aunque se necesitan estudios más amplios y actualizados que lo confirmen.

ABEJA NEGRA ARAGON 2De hecho, la comunidad autónoma presenta un elevado riesgo de introducción de abejas foráneas ya que es una región típicamente receptora de apicultores trashumantes de otras regiones, circunstancia que implica un riesgo para la abeja local.

Recientemente, se ha observado también que algunos apicultores profesionales han optado por la utilización de abejas mejoradas de otras especies, con el riesgo consiguiente de hibridación en esas zonas.

Otro importante peligro para el mantenimiento de la abeja autóctona y su variabilidad es el importante aumento de mortalidad de las colonias como consecuencia del síndrome de despoblamiento de las colmenas.

Este proyecto de caracterización y conservación está financiado por una beca de investigación del Instituto de Estudios Altoaragoneses y por la DGA, a través de la financiación del grupo Tecnogam (A40) y colaboran también el ADS (Agrupaciones de Defensa Sanitaria) Número 1 de la provincia de Huesca y más de 40 apicultores de nuestra comunidad.