En Cepsa trabajan para ser líderes en energía sostenible y cumplir con su compromiso de acelerar la descarbonización de sus clientes y para eso han desarrollado soluciones, como la producción de biocombustibles de segunda generación (2G), que tienen un papel fundamental en la transición energética del transporte pesado, incluyendo la maquinaria agrícola, al ser una fuente energética con un menor impacto medioambiental. De forma paralela, estudian plantar cultivos energéticos de cobertura en diferentes zonas rurales de España, analizando los tipos de cultivo más idóneos en cada zona y su capacidad de absorción de CO2. De igual forma, impulsan la producción de biocombustibles 2G a partir de los residuos que generan los sectores agrícolas y ganaderos españoles.

La propuesta de la Comisión Europea sobre el reglamento de emisiones de CO2 plantea que las emisiones de CO2 en el 2040 deben reducirse un 90% para los Camiones (más de 5 toneladas), remolques, autobuses de larga distancia (más de 7.5 toneladas) y además emisiones 0 para los autobuses urbanos en 2030. Este objetivo garantizaría que los vehículos pesados puedan seguir siendo vehículos de emisiones distintas de cero, es decir, se dejaría la puerta abierta a motores de combustión que utilicen combustibles bajos en carbono, como los biocombustibles 2G, en concreto el HVO 100

HVO 100, EL BIOCOMBUSTIBLE 2G QUE YA SE COMERCIALIZA UTILIZANDO LAS INFRAESTRUCTURAS EXISTENTES DE ALMACENAMIENTO Y DISTRIBUCIÓN

Cepsa ya ha iniciado el suministro de diésel 100% renovable (HVO100 ) a clientes del transporte terrestre profesional (transportistas, flotas, etc.) de manera directa en las instalaciones de varias empresas, ofreciéndoles soluciones sostenibles adaptadas a sus necesidades.

El HVO 100, o diésel renovable, es un biocombustible 2G que puede reducir las emisiones de CO2 hasta en un 90% durante todo su ciclo de vida (desde la producción hasta su uso) en comparación con los combustibles fósiles tradicionales.

Además, este combustible es una solución inmediata para impulsar la descarbonización ya que se puede suministrar a los motores diésel actuales (a partir del EURO 6) sin realizar ningún tipo de modificación en él. También se pueden seguir utilizando las infraestructuras existentes de almacenamiento y distribución del combustible tradicional.

El HVO 100 fomenta la economía circular, ya que se produce a partir de residuos orgánicos, como aceites usados de cocina y deshechos agrícolas o ganaderos que, de otro modo, terminarían en el vertedero.

Cepsa produce este biocombustible de segunda generación en su Parque Energético La Rábida (Huelva) , Además junto a Bio-Oils va a construir la mayor planta de biocombustibles de segunda generación del sur de Europa. Esta nueva planta se ubicará en Palos de la Frontera (Huelva)y  tendrá una capacidad de producción flexible de 500.000 toneladas de SAF (combustible sostenible para la aviación) y HVO 100 o diésel renovable.

José Emiliano Pardo, director de Ventas Directas de Cepsa, ha subrayado, en relación con la comercialización de este producto: “Estamos suministrando HVO de forma directa a empresas de transporte terrestre y servicios, entre otros, con el objetivo de acompañar a nuestros clientes en su proceso de descarbonización. Seguimos impulsando así la movilidad sostenible, como uno de los principales ejes de la estrategia ‘Positive Motion’.

Los clientes del transporte por carretera y de maquinaria agrícola podrán obtener suministro de HVO 100 en sus instalaciones.

LA SOSTENIBILIDAD TAMBIÉN HA LLEGADO AL SECTOR FERROVIARIO

Cepsa, junto con Renfe y Maersk completan con éxito los primeros 100 trayectos del transporte ferroviario en España con HVO 100.

Esta iniciativa, pionera en España, ha permitido el transporte de más de 4700 contenedores utilizando diésel renovable, que ha evitado la emisión de cerca de 500 toneladas de CO2

Este piloto ha obtenido unos resultados muy satisfactorios, demostrando un rendimiento óptimo de los motores. Por este motivo, Cepsa, Maersk y Renfe analizan la posibilidad de seguir cubriendo la ruta con diésel renovable e incluso ampliarlo a otros trayectos no electrificados.

CULTIVOS ENERGÉTICOS DE COBERTURA PARA PRODUCIR BIOCOMBUSTIBLES 2G EN DISTINTAS ZONAS RURALES

de igual forma, han firmado un acuerdo con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para investigar la viabilidad de plantar cultivos energéticos de cobertura en diferentes zonas rurales de España.

El objetivo es llevar a cabo un estudio técnico-económico de diferentes áreas del país y determinar dónde se podrían sembrar estos cultivos, analizar los tipos de cultivo más idóneos en cada zona y su capacidad de absorción de CO2, identificando así los que sean más beneficiosos en términos medioambientales.

ESTUDIAN LA VIABILIDAD DE PRODUCIR BIOCOMBUSTIBLES 2G A PARTIR DE LOS RESIDUOS QUE GENERAN LOS SECTORES AGRÍCOLAS Y GANADEROS

Junto con Cooperativas Agro-alimentarias de España, impulsamos la producción de biocombustibles 2G a partir de los residuos que generan los sectores agrícolas y ganaderos españoles.

El Centro de Investigación de Cepsa analizará residuos procedentes de las industrias oleícola, olivarera, vitivinícola o ganadera para determinar la viabilidad de transformar esta materia prima en biocombustibles de segunda generación.

Tras realizar con éxito distintas pruebas utilizando biocombustibles renovables en el transporte aéreo, marítimo y ferroviario, la consecución de este proyecto supone un nuevo avance para Cepsa en su objetivo de facilitar la descarbonización del transporte pesado mediante la producción de moléculas verdes.

Según ha establecido en su estrategia ‘Positive Motion’, la compañía quiere convertirse en un referente de la transición energética y liderar en 2030 en España y Portugal la fabricación de combustibles renovables, con una capacidad de producción anual de 2,5 millones de toneladas, y la producción de hidrógeno verde, con una capacidad de electrólisis de 2 GW.

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