Cuando el Ministerio de Agricultura aprobaba el pasado mes de enero la creación de la IGP Jamón Serrano de España era consciente de que no contaba con el resplado de las DO, pero ahora se ha visto que tampoco tenía el respaldo de Cataluña. La Generalitat de Cataluña ha dado el visto bueno a la aprobación de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Pernil Cerretà, una marca propia para distinguir el jamón serrano producido en territorio catalán del que se elabora en el resto de España.

De acuerdo con el pliego de condiciones al que ha tenido acceso Leo Rama en The objective.com en primicia, la Direcció General d’Empreses Agroalimentàries, Qualitat i Gastronomia dependiente del Govern catalán, ha decidido favorablemente sobre la creación de esta marca de calidad diferenciada a nivel europeo, desmarcándose así de la futurible IGP Jamón Serrano de España, promovida por el Ministerio.

El impulso de la IGP Pernil Cerretà es la respuesta de la industria cárnica catalana a la polémica marca Jamón Serrano que desde hace años trata de aprobar el Gobierno central. De acuerdo con fuentes solventes del sector, las grandes compañías jamoneras de Cataluña, representadas por la Federació Empresarial de Carns i Indústries Càrnies (Fecic), han pasado de prestar su apoyo a la creación de un sello de calidad nacional a secundar su propia iniciativa regional.

Ambas IGP son, de momento, proyectos. En último término, deberá ser la Comisión Europea la encargada de aprobar o rechazar los pliegos de condiciones, que difieren esencialmente en el territorio que abarcan. Mientras la IGP Pernil Cerretà comprende apenas una decena de municipios catalanes, la IGP Jamón Serrano de España pretende certificar productos elaborados en todo el territorio nacional, inclusive en zonas insulares o de costa.

La IGP Pernil Cerretà, en cambio, acota la zona de elaboración «por razones históricas» a las comarcas de Alt Urgell, Alta Ribagorça, Anoia, Berguedà, Bages, Cerdanya, Garrigues, Garrotxa, Gironès, Noguera, Osona, Pallars Sobirà, Pallars Jussà, Pla de l’Estany, Pla d’Urgell, Ripollès, Segarra, Segrià, Selva, Solsonès, Urgell, Vall d’Aran, Vallès Oriental y Vallès Occidental. De acuerdo con las fuentes consultadas, esta delimitación territorial encaja con la normativa comunitaria, mientras que la IGP Jamón Serrano de España ha sido cuestionada por su carácter nacional, entre otros motivos.