La Consejería de Fomento y Medio Ambiente convocará para la próxima semana una reunión de la Mesa del Castaño para analizar las actuaciones a seguir tras la detección de un foco de la avispilla del castaño (‘Dryocosmus kuriphilus’) en el oeste de la comarca de El Bierzo, colindante con Galicia. Este insecto es el organismo más dañino para los castaños europeos, llegando incluso a matar los árboles si la infestación es muy fuerte.

La Junta de Castilla y León ha venido impartiendo instrucciones para prevenir la entrada de planta infectada y evitar así su propagación desde el año 2007, mediante la celebración, en aquel entonces, de jornadas de difusión de la problemática de la avispilla del castaño entre profesionales del sector, que han tenido continuación con jornadas técnico-científicas en diversas ediciones de la feria Biocastanea desde 2012.

La Dirección General del Medio Natural ha insistido en la necesidad de conocer el origen de la planta antes de su adquisición, pues en planta joven es imposible asegurar que la planta no esté infectada. Las plantas que han sido infectadas por primera vez a finales de primavera o principios de junio no desarrollan las agallas hasta la primavera siguiente, por lo que, aun estando infectadas, no tendrán síntomas aparentes ese otoño e invierno. El mejor síntoma de identificación de esta plaga es el desarrollo de agallas de 1-3 centímetros de diámetro, verdes o rosas, sobre ramitas jóvenes, brotes y hojas.

Se debe comunicar a la Administración la detección de los síntomas, así como a los propietarios de parcelas colindantes

Ante la detección de síntomas, los propietarios deben proceder a la inmediata destrucción con fuego de todas las plantas sintomáticas y mantener una vigilancia constante durante todo el periodo vegetativo para ver si aparecen más señales en las plantas aledañas, para proceder a su destrucción si son localizadas más agallas.

Es especialmente importante vigilar las nuevas plantaciones con planta comprada en comunidades infestadas y las masas próximas a los límites geográficos de nuestra Comunidad. Para cumplir la ley 43/2002 de sanidad vegetal, art. 13, donde se indica que el propietario de los montes es el responsable de mantener en buen estado fitosanitario sus masas.

También deben comunicar a la Administración de la Comunidad la detección de los síntomas, así como a los propietarios de parcelas colindantes para que procedan a su inspección y actuación si es así necesario.