El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla y León, Jesús Julio Carnero, ha abierto la puerta a la soja como un nuevo cultivo del regadío de Castilla y León y ha reconocido que «habrá que estudiarlo» para ver «sus posibilidades de futuro».

En declaraciones a los medios de comunicación tras recorrer este lunes los campos de soja en la localidad de Araboya de Mógica, en Salamanca, Carnero ha explicado que este cultivo «podría incluirse como una alternativa en la diversificación del regadío en Castilla y León».

Además, ha reconocido que la superficie de este cultivo es todavía «muy reducida, por lo que tiene «un gran potencial de crecimiento».

LAS POSIBILIDADES DE CRECIMIENTO EN CUANTO A SUPERFICIE VAN ACOMPAÑADAS DE FORMACIÓN Y DE LA BÚSQUEDA DE RENTABILIDAD MEDIANTE LA MEJORA DE SU AGRONOMÍA

«Desde la Consejería estamos apostando por convertirlo en una opción de futuro para nuestros agricultores. Las posibilidades de crecimiento en cuanto a superficie van acompañadas de formación respecto al mismo y de la búsqueda de rentabilidad mediante la mejora de su agronomía y el aumento de su comercialización», ha agregado.

El consejero de Agricultura también ha reconocido que la soja es «uno de los ingredientes principales en la composición de los piensos para alimentación animal», lo que permite que España sea «el segundo país de la Unión Europea que más cantidades importa de esta leguminosa».

Por ello, esta posición de España en el cultivo de la soja permite atisbar «grandes posibilidades de producción y abastecimiento local que generen nuevas economías circulares y den valor e importancia al sector primario de cercanía».

En Castilla y León se sembraron la pasada campaña 196 hectáreas de soja, sobre un total nacional de 1.426 hectáreas entre las que destacan las plantadas en las comunidades de Aragón, con 563 hectáreas, y Extremadura, con 520 hectáreas.

Así, el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl), junto con la empresa Pascual, ha realizado ensayos con el objetivo de «determinar la adaptación de distintas variedades de soja a las condiciones de la Comunidad Autónoma» para «constatar la efectividad de diferentes inóculos».