La consejera de Agricultura y Ganadería de Castilla y León, Milagros Marcos, ha afirmado que su departamento y los ayuntamientos afectados por la plaga de topillos declarada en siete comarcas de la Comunidad actuarán «de forma contundente», con uso de veneno hasta el 31 de abril.

«Parece que está bastante más controlada», ha resumido Marcos, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno de este jueves 23, sobre la evolución de la plaga, aunque sin abundar en su cuantificación ni mostrar «optimismo», ya que ve difícil «predecir» cómo va a evolucionar.

Se están poniendo en contacto con los agricultores que no han tomado medidas para convencerles de actuar en las parcelas

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha dictado una resolución que avala las medidas contra la plaga de topillos declarada por la Junta, en la que los jueces manifiestan que «debe prevalecer» la «evitación de daños a la agricultura derivados de la existencia de plaga de topillo», según la resolución a la que ha tenido acceso Efe.

La plaga de topillos declarada el pasado 1 de diciembre en las comarcas de Campos (Palencia), Pisuerga (Burgos), Esla-Campos y Sahagún (León), Tierra de Campos (Valladolid), Campos-Pan (Zamora) y Peñaranda de Bracamonte (Salamanca).

Hace unas semanas la consejera vinculó las denuncias ecologistas con la inacción de algunos ayuntamientos y agricultores afectados por la plaga, pero hoy Marcos ha explicado que han existido reuniones para instar a los que no habían tomado medidas para que asumieran la responsabilidad de actuar contra la plaga.

«Se está actuando con todo el paquete de medidas», ha añadido Marcos, quien ha recordado que se amplió tanto el plazo para realizar quemas controladas de rastrojo hasta la semana pasada como el uso del rodenticida hasta el 31 de abril próximo.

No obstante y a pesar de las reuniones mantenidas, la consejera ha reconocido que los técnicos de su departamento «se están poniendo en contacto con los agricultores que no han tomado medidas» para «convencer» de que debe actuarse en las parcelas que se hayan visto afectadas por la plaga, no sólo para acabar con la abundancia de roedores en ese espacio sino para evitar que se propague a otras parcelas.