Cada agricultor deberá elaborar un plan propio de abonado basado en un balance de nutrientes para ajustar el consumo de nitrógeno procedente de fertilizantes minerales convencionales o de otras fuentes a partir de 2024.

Así figura en el decreto del pasado diciembre por el que se establecen normas para la nutrición sostenible en los suelos agrarios y que ha destacado el Gobierno en su respuesta a una pregunta del grupo parlamentario VOX en el Congreso de los Diputados.

Según lo publicado este lunes en el Boletín Oficial de las Cortes Generales, VOX ha preguntado por las previsiones para impulsar vías de ayuda para la adaptación y sustitución del consumo de fertilizantes convencionales por aquellos que la Unión Europea propone como alternativa en la producción de alimentos.

En su contestación, el Gobierno ha asegurado que una de las mayores apuestas para ajustar el consumo de nitrógeno pasa por la elaboración de un plan propio de abonado por parte de cada agricultor, ligado a determinadas prácticas de cultivo.

El decreto de diciembre, que surtirá efecto a partir del 1 de enero de 2024, dispone la elaboración de este plan y el seguimiento de buenas prácticas, si bien no impone restricciones concretas al uso de fertilizantes convencionales en volumen.

La Comisión Europea ha expuesto una serie de vías para hacer frente a los problemas actuales de precio y suministro del sector de los fertilizantes inorgánicos, especialmente los nitrogenados, entre ellas las de facilitar medidas de apoyo financiero a agricultores e industria, valorizar los residuos o cambiar la producción en la industria del amoniaco.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha puesto a punto una hoja de ruta para el sector de los fertilizantes y concedido a los agricultores ayudas directas por valor de 300 millones de euros para compensar el incremento de costes provocados por el aumento del precio de esos productos.

También se ha reducido el rendimiento neto del 15% en la estimación objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en las compras de fertilizantes durante 2023, según el Ejecutivo.

Otras medidas están relacionadas con las obligaciones en las zonas declaradas vulnerables a la contaminación por nitratos o la necesidad de emplear al menos una medida de mitigación de las emisiones de amoniaco cuando se utilicen fertilizantes a base de urea.

El Gobierno ha destacado que el MAPA está trabajando para que los agricultores puedan realizar una campaña de abonado con normalidad que permita mantener la productividad de sus explotaciones, mientras realiza un seguimiento del mercado.

La adaptación normativa para valorizar los residuos, el impulso a las estrategias de disminución de las dosis de fertilizantes, la adaptación normativa para incrementar la oferta de microorganismos y otros bioestimulantes y el fomento de nuevas tecnologías son otras de sus líneas de trabajo.

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