Reino Unido no quiere perder el dinero de la PAC y apuesta por mantener os hasta 2020 para garantizar la estabilidad del sector agrario de ste país, para lo que, paralelemente, mantendrá su aportación a estos fondos europeos. El ministro británico de Finanzas, Philip Hammond, se comprometió este fin de semana en Londres a apoyar económicamente proyectos financiados por la Unión Europea (UE) después de que el Reino Unido abandone el bloque comunitario.

La medida, que podría costar a las arcas públicas británicas unos 4.500 millones de libras anuales (5.200 millones de euros), garantizará que sectores como la agricultura o la investigación científica continúan recibiendo «fondos estructurales y de inversión», señaló Hammond en un comunicado.

el Tesoro británico mantendrá los fondos destinados por Bruselas a la agricultura de este país hasta 2020 en el marco de la PAC

«Queremos que la gente tenga estabilidad y seguridad durante el periodo anterior a nuestra salida de la UE. Estamos decididos a aprovechar las oportunidades que presenta nuestra marcha para fijar nuestras propias prioridades», dijo el titular de Economía.

LONDRES FONDOS DE LA PAC BREXIT 2Entre otros, el Tesoro británico mantendrá los fondos destinados por Bruselas a la agricultura de este país hasta 2020 en el marco de la Política Agrícola Común (PAC), así como los del programa de investigación y desarrollo «Horizonte 2014-2020».

El pasado enero, la UE confirmó que «Horizonte 2020» contará con un presupuesto un 4 % mayor (en precios actuales) a lo largo de sus siete años de vida, hasta los 77.000 millones de euros.

El Reino Unido aportó en 2015 unos 13.000 millones de libras (15.000 millones de euros) al presupuesto comunitario, mientras que la UE invirtió en este país 4.500 millones de libras (5.200 millones de euros), lo que fijó la contribución neta británica en unos 8.500 millones de libras (9.800 millones de euros).

Esa relación será revisada cuando el Gobierno de la primera ministra británica, la conservadora Theresa May, active el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que establece un periodo legal de dos años para negociar los términos de la retirada del Reino Unido del bloque común.

El Ejecutivo de Londres ha indicado que no tiene intención de lanzar ese proceso hasta finales de año o principios de 2017.