Así, en Tarragona participarán bodegas catalanas y aragonesas; Albacete, será el escenario en el que competirán las bodegas manchegas, valencianas, murcianas y canarias; León albergará la semifinal castellano leonesa, donde los vinos gallegos lucharán por hacerse un hueco en la final; Sevilla verá catar vinos de toda Andalucía y Extremadura a orillas del Guadalquivir, y Logroño se vestirá de largo para acoger a vinos procedentes de La Rioja, País Vasco y Navarra.

    En cada semifinal, las bodegas participantes evaluarán cada uno de los vinos presentados, incluido el propio. La modalidad de semifinales regionales y el entorno distendido que se crea en los descansos permite el acercamiento entre vitivinicultores, facilitando el intercambio de conocimientos tanto a bodegueros vecinos como a otros de zonas de producción alejadas.

    Un concurso que quiere mostrar la variedad y calidad de los vinos que se elaboran en España, independientemente del tamaño de la bodega que los produce, y darlos a conocer dentro y fuera de nuestras fronteras. Por eso, además de la comunicación de los vinos ganadores tanto a medios como al sector HORECA, el premio para las bodegas finalistas, consta de un encuentro con los principales importadores de vino alemán, mercado de gran importancia para el sector exportador vinícola español.

    Para BASF, la calidad del vino comienza con la salud de las vides, por ello, la compañía cada día investiga y desarrolla soluciones que ayudan al viticultor a conseguir una buena cosecha, sana y abundante, facilitando así la obtención de un gran vino en bodega.