ASAJA-Cádiz ha hecho su balance agropecuario de 2022 de ASAJA-Cádiz, que califica como «un año para olvidar, un año donde se podía haber hecho mucho más» y en el que ha mandado un mensaje muy claro ante los retos del próximo año y las exigencias de la nueva PAC al señalar que, ante la estrategia De la granja a la mesa y la sostenibilidad, «lo lógico, lo razonable es dedicarle antes el tiempo al campo y después a la mesa, de lo contrario la mesa no va a existir», según señaló su presidente, Pedro Gallardo.

En su balance, ha señalado que en líneas generales el año que se cierra ha sido «un año muy complicado para el sector, marcado por las incertidumbres de las ayudas de la PAC, un año marcado por una agenda ambientalista impulsada por la propia Comisión Europea, un año que se ha caracterizado por una elevada volatilidad de los mercados, por el desproporcionado incremento de los costes de producción y por una inflación descontrolada, así como una mayor burocracia que penaliza la mayoría de las explotaciones y para colmo una gran sequía que ha diezmado las producciones agrícolas y los pastos».

Tras recordar que ha sido un año de movilizaciones, con la protesta del 20M como gran referente nacional, «a pesar de todos los esfuerzos de la agricultores y ganaderos, las directivas Comunitarias del Pacto Verde Europeo y la PAC han continuado por los mismos derroteros, todo un sinsentido para los tiempos que corren».

En este sentido, ha insistido en que la nueva PAC que entrará en 2023 «claramente perjudica la producción en un contexto mundial donde hoy mas que nunca se debe priorizar la producción y abastecimiento de alimentos», a la vez que criticaba con dureza al comisario europeo, Janusz Wojciechowski, al que acusó de haber dejado al sector «huérfano de un Comisario que no nos ha defendido».

«O SE DECIDA MÁS TIEMPO AL CAMPO O LA MESA NO VA A EXISTIR»

En esta línea, recordó que hay cuatro estudios de impactos a nivel mundial que claramente vinculan el Pacto Verde Europeo con una reducción aproximada de un 15% en la producción europea y criticó que las estrategias de este Pacto Verde Europeo, como la De la granja a la mesa y la sostenibilidad, incidiendo en que Gallardo «lo lógico, lo razonable es dedicarle antes el tiempo al campo y después a la mesa, de lo contrario la mesa no va a existir. La sostenibilidad siempre la hemos entendido desde sus tres vertientes; económica, medioambiental y social si bien siempre hemos denunciado que en Europea parece que la sostenibilidad económica se da por entendida cuando hoy en día deja mucho que desear y en una mesa si hay tres patas y desaparece una de las patas pues la mesa termina cayéndose”.

En cuanto a la PAC, Gallardo recordaba dos cuestiones fundamentales; por un lado el recorte en las ayudas, ya que la provincia de Cádiz va a perder unos 120 millones de euros en los próximos años 2023-2027, cifra que en muchas de las explotaciones será de más del 25% o 30%, “no entendemos como con la que está cayendo, nuestro Gobierno de España, se empeña en impulsar una PAC que va ser menos productiva», y que es una reforma de la PAC «que se implementará con el partido empezado ya que no hemos tenido acceso a los reglamentos. Por tanto, nos encontramos con una PAC a ciegas, con mucha incertidumbre y con una total opacidad».

Asimismo, recordó las consecuencias de la subida de los costes de producción, la falta de relevo generacional, los ataques al sector, la sequía, el incumplimiento de la Ley de la Cadena o los problemas del agua para el regadío.

Por último, y de cara a 2023, abogó «en la necesidad de darle un cambio radical a la nueva PAC 2023 ya que habrá periodos donde se pueden modificar muchas de las cuestiones, también han comentado la necesidad de seguir apoyando la cadena en su conjunto y para ello seguirán trabajando con todos los actores de la cadena y especialmente continuarán cooperando con las cooperativas».