Juan Antonio Vicente Báez / Presidente del Ilustre Colegio de Veterinarios de Cáceres

Permitidme empezar con una idea sencilla aunque parece que no siempre tan obvia como debiera, la salud humana y la salud animal son interdependientes y están conectadas a los ecosistemas. De hecho, en la actualidad la OIE estima que el 60% de las enfermedades humanas infecciosas son zoonósicas, al menos un 75% de los patógenos de las enfermedades infecciosas emergentes del ser humano (incluido el Ébola, el VIH, la influenza o el SARS-CoV-2) son de origen animal, el 80% de los agentes patógenos que pueden utilizarse con fines de bioterrorismo son zoonósicos y de las 5 nuevas enfermedades humanas que aparecen cada año al menos 3 son de origen animal.

Ante datos de tal magnitud parece lógico que utilicemos nuestras mejores herramientas, incluidas las estrategias de prevención y control de enfermedades donde la veterinaria siempre ha jugado un papel clave.

Desde la institución colegial, representado a todos los veterinarios y veterinarias en ejercicio, venimos desde hace tiempo demandando un enfoque integral de la sanidad bajo la estrategia “Una Salud”, la protección de la salud,del bienestar animal y de la salud medioambiental repercute de manera directa en la Salud Pública, no podemos dejar de repetir este mensaje hasta que realmente cale en la sociedad y en los órganos de gobierno de España.

Se ha demostrado que es difícil contener una enfermedad emergente, especialmente cuando salta la frontera entre especies, se trata de un peligro potencial para todo el planeta que puede tener graves repercusiones en la salud humana, en la calidad de vida y también en la economía.

Esta situación no se puede atajar por líneas separadas, tenemos que integrar un bloque homogéneo y para ello es necesario que todas las ramas de la veterinaria, incluyendo a los veterinarios y veterinarias que trabajan en el control sanitario de la producción producción primaria, estén bajo una misma dependencia orgánica dentro del Sistema Nacional de Salud, junto al resto de profesionales sanitarios.

No se puede continuar con el modelo actual en que las gestiones y servicios sanitarios veterinarios se realizan a través de organismos autónomos, en muchos casos desconectados entre sí; bien al contrario tiene que haber una integración plena de todos ellos bajo un mismo paraguas, de ese modo se lograrán las sinergias necesarias para conseguir los mejores resultados en la protección de la salud.

Cada vez vamos a tener más emergencias sanitarias que deben abordarse en bloque, apostar por el enfoque “Una Salud” es apostar por un mejor uso de nuestros recursos sanitarios, entre ellos la veterinaria y su papel fundamental como garante de la salud pública.