Azucarera está recepcionando entre ayer y hoy alrededor de 9.000 toneladas de remolacha amontonadas en las parcelas de La Bañeza. La decisión responde a la voluntad de la empresa por adaptarse a las necesidades de los agricultores.

Durante estas casi tres semanas, el escenario de frío y la humedad han mantenido la remolacha arrancada en buenas condiciones y tras los primeros análisis se están obteniendo altos valores de polarización.

El comienzo de la segunda fase de la campaña para la remolacha que queda por arrancar se pospone por el momento debido a las elevadas precipitaciones registradas en la zona que han afectado a las condiciones del terreno.

Para Pedro Florez, responsable agrícola de La Bañeza, «esta medida demuestra nuestra apuesta por la flexibilidad para garantizar los mejores rendimientos a los remolacheros y está siendo valorada muy positivamente en el campo.»