Azucarera ha cerrado la campaña en Andalucía tras 72 días de duración, en la que se han recogido 456.181 toneladas de remolacha líquida, para lo que han entrado en la fábrica de Jerez de la Frontera en torno a 300 camiones cada jornada.

Cabe destacar el alto contenido de azúcar en raíz, con una riqueza media de 17,97 grados de polarización. En una campaña en la que se han cosechado 4.439 hectáreas de regadío de las que se han obtenido de media 74,52 toneladas por hectárea, y 4.437 hectáreas de secano, que han dado una media de 43,48 toneladas por hectárea.

A pesar de la escasez de lluvias en los meses primaverales que han podido limitar el potencial de la remolacha, se ha demostrado que este cultivo es capaz de adaptarse a las limitaciones hídricas presentando unos buenos resultados.

La remolacha es capaz de aprovechar las lluvias de otoño e invierno, convirtiéndose así en la alternativa a los cultivos de verano que necesitan una dotación importante de agua en los meses de primavera y verano.

De hecho, la remolacha se ha convertido en uno de los cultivos con mayor crecimiento en Andalucía tanto en la opción de regadío como de secano, como demuestra el incremento de hectáreas que cada año experimenta esta Comunidad. En la campaña que acaba de culminar, se han sembrado 8.876 hectáreas, lo que supone más de un 14% más que la pasada. Los agricultores andaluces han apostado por la remolacha como uno de los cultivos con mayor rentabilidad y sostenibilidad, tanto en la modalidad de secano, sobre todo en la campiña de Cádiz y Sevilla, como en regadío, en la zona de la Marisma de Sevilla y campiña de Cádiz.

Por ello, y recién terminada la campaña en Andalucía, los agricultores ya han empezado a contratar remolacha atraídos por los nuevos modelos que ofrece Azucarera adaptados a las necesidades de cada cultivador, por lo que se espera que la próxima campaña el número de hectáreas sembradas se incremente, con el objetivo de llegar a las 10.000 hectáreas.