Unidas Podemos defiende los ecoesquemas y una nueva distribución de los fondos de la Política Agraria Común (PAC), según su portavoz en la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación en el Congreso, Antón Gómez-Reino.

En cuanto al reciente decreto que fija las normas de transición para aplicar la PAC en España entre 2021 y 2022, Gómez-Reino asegura que, desde la «máxima lealtad» al Gobierno, siempre es necesario «escuchar y sentarse con las organizaciones agrarias», y prevé que la norma será «susceptible de mejora» en el trámite parlamentario.

El diputado explica, en declaraciones a Efeagro, que su grupo parlamentario está «en principio a favor de los ecoesquemas», unos incentivos que pueden poner en práctica medidas sostenibles, si bien todavía «hay que definir quién entra en esos mecanismos y con qué criterios».

LA REFORMA DE LA PAC «VA POR BUEN CAMINO», PUESTO QUE, CON UNA PAC MÁS DESCENTRALIZADA, CREE QUE HACE FALTA «APRETAR EN LA LETRA PEQUEÑA»

Gómez-Reino considera que lo que aprobó en su día el Parlamento Europeo, donde el Partido Socialista y Podemos pertenecen a bloques distintos, «ha quedado bastante desdibujado por las enmiendas que fueron negociando los grandes grupos».

Pese a las diferencias de criterio, opina que la reforma de la PAC «va por buen camino, pero ahora hay que aterrizarla», puesto que, con una PAC más descentralizada, cree que hace falta «apretar en la letra pequeña».

«Hay que caminar hacia una PAC más justa, siempre más sostenible, y que garantice que se cumplan las obligaciones tanto medioambientales como sociales y laborales en la distribución de los fondos», recalca Gómez-Reino.

El portavoz del grupo parlamentario confederal de Unidas Podemos, En Comú Podem y Galicia en Común insta a afinar la definición de «agricultor activo» que salió de los documentos iniciales y evitar que se beneficien de las ayudas los llamados «agricultores de salón», quienes acumulan «enormes cobros de la PAC».

«Todo eso habría que distribuirlo de otra manera», sugiere Gómez-Reino, que se muestra a favor de adecuar las ayudas a los diferentes territorios y sus producciones diversas mediante «programas más específicos».

Asimismo, llama a lograr «mecanismos más pensados para el campo actual» y facilitar especialmente la incorporación a la actividad agraria de los jóvenes y las mujeres, a las que se debe «sacar de la invisibilidad» que siguen sufriendo en el ámbito rural.

Sobre las dificultades que esto encierra, el diputado pone de ejemplo la ley de titularidad compartida de las explotaciones agrarias, que supuso «legislativamente un paso adelante, pero después el aterrizaje de la legislación al día a día no se convirtió en lo que debería ser».