El 18 de septiembre es el día estimado por el enólogo y director técnico de Valtravieso, Ricardo Velasco, para el inicio de una vendimia que se lleva a cabo a 915 metros de altitud. La fecha se adelanta en torno a 10 ó 15 días respecto a 2021, cuando la recogida de la uva arrancó el 1 de octubre. Las inusuales altas temperaturas de este verano –con olas de calor en junio y agosto- y la escasez de lluvias de los últimos meses han provocado una pronta maduración de las uvas. Así, esta vendimia será la más temprana desde 2003, un año con condiciones climatológicas similares a las de 2022.

Además del calor, otro de los factores que han afectado a la rápida maduración de las uvas ha sido la sequía. Este año ha llovido la mitad que en 2021, por lo que el viñedo se ha encontrado al límite de sus necesidades hídricas para poder desarrollarse. Una circunstancia que también ha propiciado que en determinadas zonas las plantas se han bloqueado y no han conseguido madurar.

La consecuencia es que esta vendimia será menos abundante en cuanto a cantidad pero de mayor calidad. «Este año hay mucha heterogeneidad: hemos tenido que hacer mucha regulación y ser muy precisos. Ha sido necesario tirar uvas que no habían madurado o ajustar carga para adecuar la uva que dejábamos con la vegetación que había», ha asegurado el enólogo de Valtravieso Ricardo Velasco. El punto de maduración de la uva, clave durante cualquier vendimia, será especialmente importante en esta particular añada. Además, señala que la vinificación debe ser la adecuada para resaltar la frescura de los vinos.

En este sentido, y tras constatar que los raspones están bien maduros, Velasco está considerando la posibilidad de utilizarlos durante la vinificación para tratar de reflejar el peculiar carácter mediterráneo de la fruta este año, pero manteniendo, gracias a esta herramienta, la identidad de la zona. Es decir, el propósito es «captar la mediterráneidad de la añada sin ser excesivos, afinando todo lo posible».

La menor cantidad de uva seleccionada para vinificación disminuirá la duración habitual de la vendimia que, otros años, se prolonga durante 2 ó 3 semanas. Como suele ser habitual, la bodega comezará la recogida con la variedad Merlot para continuar con las uvas Tinto Fino y Cabernet Sauvignon.

VALTRAVIESO: VINOS DE ALTURA EN UNA FINCA A 915 METROS DE ALTITUD

Valtravieso gestiona 170 Has de viñedo, de las cuales 100 Has están ubicadas en la finca «La Revilla» a 915 metros de altitud, uno de los páramos más alto de Ribera del Duero. La finca se encuentra dividida en parcelas y dentro de cada una se separan las zonas calizas -que aportan vinos más minerales, finos y elegantes-, de otras más arcillosas que dan como resultado vinos con mayor cuerpo y fruta.

En la plantación actual un 81% es de la variedad Tinto Fino, un 11% de Cabernet Sauvignon, 6% de Merlot y 2% de Malbec. Además,  la bodega trabaja de forma eco-lógica, sin herbicidas ni insecticidas.

Valtravieso nace en 1983 pero no fue hasta 1994 cuando sacó a la venta sus primeros vinos. Actualmente, sus marcas de referencia son «Valtravieso crianza», «Finca La Atalaya», «VT Tinto Fino», «VT Vendimia Seleccionada», «Gran Valtravieso» y «Finca Santa María», entre otros. La altitud del terreno, el clima y la composición del suelo determinan la verticalidad de unos vinos profundos, largos y con toques elegantes y frescos. Una apuesta firme por la calidad y la excelencia.