Es verdad que la gran mayoría de los humanos considera, desde la ignorancia, que los insectos son solo algo desagradable, molesto y falto de interés. Sin embargo, tal como dijo E.O. Wilson, responsable de que el término biodiversidad se introdujese en la literatura científica, “los insectos son la base de los ecosistemas y las pequeñas cosas que mantienen el mundo en funcionamiento».

Tal y como explica la plataforma Nerthus, durante los últimos años, han sido varios los artículos publicados advirtiendo de la desaparición de las poblaciones de insectos en todo el mundo, hasta el punto de crear una tormenta mediática que sugería un “apocalipsis de los insectos”. Al informar sobre el «declive», los medios de comunicación se han referido a menudo al «fenómeno del parabrisas»: la percepción de que ahora hay menos insectos salpicados en el parabrisas de nuestros coches.

Desde entonces, ha sido varias las publicaciones que alertaban sobre el declive de los insectos; la mayoría mostrando fuertes descensos, otras menos, y algunas incluso, mostraban aumentos. Pero hasta ahora, nadie ha combinado los datos disponibles sobre las tendencias poblacionales de insectos en todo el mundo para investigar cuán extendidas y severas son esas disminuciones. Hasta ahora, explica Nerthus.

Recientemente, una nueva mirada al llamado «apocalipsis de insectos» ha sido publicada en la revista Science. Es un estudio realizado por un equipo internacional de investigadores que recoge datos de 166 estudios a largo plazo de insectos de 1 676 sitios en todo el mundo. El estudio fue dirigido por investigadores del Centro Alemán de Investigación Integrativa de la Biodiversidad, la Universidad de Leipzig y la Universidad Martin Luther Halle-Wittenberg.

Aunque existe información de todo el mundo, una mirada a los datos de América del Norte y Europa deja ver un rasgo de esperanza. Aunque con tendencias locales variables, se observa una disminución media de la abundancia de insectos terrestres en un 9% por década, pero, sin embargo, se observa un repunte en las poblaciones de insectos de acuáticos de 11% por década.

Según los expertos, son varias las razones que parecen afectar a la desaparición de los insectos, pero la principal es la antropización del medio; conversión de los ecosistemas naturales en campos de cultivo, terrenos industriales o zonas urbanas para el uso humano. El estudio así lo confirma, mostrando que las tendencias negativas fueron más débiles en las áreas protegidas que en las no protegidas

AGRICULTURA Y BIODIVERSIDAD DEBEN IR UNIDAS EN UN MISMO OBJETIVO. SOLO ASÍ ASEGURAREMOS LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS

Sin embargo, hay dos conclusiones del estudio que llaman significativamente la atención. La primera de ellas está relacionada con la disminución comparada de los insectos terrestres según el hábitat, contradiciendo la popular creencia de que el uso de pesticidas agrícolas es la principal causa del declive de los insectos. El estudio muestra la existencia de una correlación entre la desaparición de los insectos y las áreas urbanizadas mientras no existe tal correlación en las zonas agrícolas. Es más, la abundancia de insectos se correlacionó positivamente con la superficie de cubrición con cultivos. Por tanto, las áreas agrícolas contribuyen significativamente a mantener la biodiversidad.

El segundo aspecto que llama la atención es el aumento de las poblaciones de insectos acuáticos después de años de recesión. Según los expertos, esa recuperación podría deberse a las recientes políticas de protección los hábitats acuáticos que se están aplicando desde hace algunos años y que son más respetuosas con el medio ambiente.

Aunque los hallazgos pueden parecer alarmantes, los investigadores consideran que la tendencia observada en ambos grupos es una prueba prometedora de que todavía no es demasiado tarde para revertir los efectos. Los autores reconocen que no siempre es fácil identificar las causas de los descensos y, por lo tanto, las medidas más eficaces para revertirlas, pero la tendencia observada en los insectos de agua dulce demuestra que algunas de algunas de las medidas empleadas contribuyen a la recuperación de especies.

Desde Nerthus hacen un llamamiento para mantener una agricultura de calidad comprometida con la conservación la biodiversidad. Agricultura y biodiversidad deben ir unidas en un mismo objetivo. Solo así aseguraremos la producción de alimentos y permitiremos que nuestros hijos conozcan el medio ambiente tal como nosotros lo disfrutamos en el pasado.

Referencia: Meta-analysis reveals declines in terrestrial but increases in freshwater insect abundances. Van Klink, R. et al. – Science – https://science.sciencemag.org/content/368/6489/417