El reclutamiento de padrinos fuera y dentro de España ha permitido a los hermanos Ralda no tener que abandonar los centenarios olivos heredados en el municipio de Godall (Tarragona) y mantener así una actividad tradicional que confían en poder hacer rentable en pocos años.

Ralda and Friends es el nombre de la sociedad creada por Alfredo y Pedro para conservar el cultivo de variedades autóctonas y la producción de aceite bajo la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montsià-Baix Ebre después de que falleciera su padre.

Con una inversión inicial de 15.000 euros, los hermanos Ralda, nacidos y criados en Suiza, gestionan el negocio familiar con la ayuda de las redes sociales desde sus actuales residencias en Ginebra, Alfredo -el mayor-, y en Barcelona, Pedro -el pequeño-.

La firma ofrece la posibilidad de apadrinar más de 400 olivos

«Tenemos 150 padrinos. Esta figura nos ha ayudado a llevar adelante el negocio. Sin el apadrinamiento, difícilmente podríamos sobrevivir. Las compras de aceite ajenas a los padrinos son testimoniales, salvo en Navidades en que tenemos un pico de ventas porque es un producto que se regala cada vez más», explica Pedro Ralda en una entrevista con Efe.

La firma ofrece la posibilidad de apadrinar más de 400 olivos repartidos en dos de sus fincas que se pueden seleccionar y nombrar de forma individual.

Esta fórmula garantiza tres envíos anuales de aceite de oliva de alta calidad, al tiempo que permite participar en actividades como visitas guiadas por las fincas, catas de aceite, la recogida de las aceitunas, visitas al molino o picnics a la sombra del árbol de su elección.

La gran mayoría de los padrinos proceden de Suiza -noventa-, país en el que quieren continuar creciendo conscientes de que es un buen mercado ya que valoran un producto como el aceite de calidad y tienen una alta capacidad adquisitiva.

«En España somos caros», admite este emprendedor, que se siente orgulloso de continuar cultivando las tierras que ya trabajaba su bisabuelo y que su padre recuperó tras regresar del exilio que le llevó a Ginebra (Suiza) en los años 60.

Además del país helvético, los compradores de aceite virgen extra que se hacen padrinos proceden mayoritariamente de Francia y de España, aunque también tienen padrinos en Bélgica, Luxemburgo, Holanda y el Reino Unido.

Además de los aceites de cosecha propia, la sociedad ofrece en su tienda online otros productos de la región, como aceitunas y pasta de aceitunas sin conservantes ni aditivos, y arroces del Delta del Ebro.

El apadrinamiento de los olivos ha permitido además crear trabajo en la comarca del Montsià

Ralda and Friends ha situado el punto de rentabilidad de la empresa en los 300 padrinos, la mitad de los que tienen en la actualidad, por lo que buscan captar nuevos padrinos, impulsándose sobre todo en las redes sociales, para conseguir el objetivo en los próximos años.

El apadrinamiento de los olivos ha permitido además crear trabajo en la comarca del Montsià ya que la empresa es socia y cliente al mismo tiempo de la cooperativa de Godall, que cuenta con unos 80 socios, en la que se embotella el aceite, mientras que el etiquetado se lleva a cabo en una firma de Tortosa.

«Somos un ejemplo de emprendimiento social», asegura Pedro, que explica que en 2014 fueron los primeros en España en realizar este tipo de apadrinamiento, que ahora ya se ha extendido con distintos proyectos e incluso a otros cultivos.