Cambiar de tractor es una decisión importante para el agricultor. Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en 2020 se invirtieron más de 620 millones de euros en tractores, lo que supone más de la mitad de la inversión total en maquinaria agrícola. El MAPA contabilizó hasta 10.597 tractores nuevos, con una inversión media de unos 60.000 euros por tractor.

Ante tal volumen de inversión, lo primero que hace un potencial comprador es buscar y comparar. Su experiencia y el conocimiento sobre el sector son fundamentales para valorar la relación calidad-precio, pero a menudo hay que mirar más allá de las prestaciones del producto, que sin duda son importantes, pero no siempre determinantes.

“La potencia, la tecnología instalada, el motor y el rodado son motivos de peso que hay que valorar a la hora de comparar un tractor. No obstante, no son las definitivas. El precio o resultado económico de un tractor se analiza con los años, cuando el agricultor es capaz de estudiar los costes que ha tenido que asumir, ahí es el momento en el que valora de verdad la compra que ha hecho”, asegura Jaime Muguiro, director comercial de John Deere Ibérica.

Cambiar de tractor se convierte así en una inversión a largo plazo. Considerar un factor tan importante como el coste de mantenimiento puede suponer una diferencia notable entre una elección u otra. Así, John Deere destaca cinco consejos que habitualmente se descuidan en la valoración de la compra de un tractor:

  1. Consumo de combustible:  El consumo de combustible representa cerca del 50% del coste de operación del tractor. Una diferencia de solo dos litros la hora se puede traducir en 2.000 euros al año. No te fijes solo en la cifra que proporciona el fabricante, ya que todos querrán presumir de los mejores consumos. Hay otras fuentes donde consultar los consumos y que siguen las indicaciones de la OCDE, como los ensayos de la DLG alemana, el test de la Universidad de Lincoln (Nebraska) o el Cemagref francés. Los datos pueden variar (según condiciones atmosféricas, terrenos, etc.), pero la comparativa de varias fuentes te dará pistas fiables sobre el consumo real de tu nuevo tractor.
  2. Mantenimiento: El mantenimiento supone el 5% del presupuesto que se destina al tractor durante su vida útil. Por eso hay que tener muy en cuenta los servicios que ofrecen las marcas, la disponibilidad de recambios, y especialmente el precio de los repuestos. Para evitar sustos y mantener los costes de mantenimiento controlados, lo más recomendable es incluirlos en el contrato de compra bajo un precio fijo.
  3. Tecnología de agricultura de precisión y automatización: El nivel tecnológico del tractor es clave en términos de ahorro y amortización de la inversión realizada. La agricultura de precisión proporciona información clave para tomar mejores decisiones en términos de eficiencia y productividad. Un buen sistema de guiado, la automatización de giros en cabeceros, el control de secciones… todo esto permite grandes ahorros en combustible, pero también en semillas, abonos, fitos… Basar la decisión final en cuál es el tractor más avanzado en agricultura de precisión es una posición inteligente.
  4. Depreciación: Los tractores, como sucede con los vehículos, tienden a perder valor con el paso del tiempo. Al igual que en el mercado del automóvil, la depreciación varía notablemente de unas marcas a otras. Se calcula que, tras 7 años, el valor puede variar más de un 30% entre diferentes tractores. Por eso más allá del precio de compra, es necesario tener en cuenta el precio de reventa, lo que definirá el precio real de amortización del tractor. Aunque algunos parezcan gangas, pueden pagarse caros cuando toque cambiarlos.
  5. Servicio postventa: Este es uno de los criterios más importantes a la hora de comprar un tractor, ya que la calidad del servicio de posventa se disfruta o se padece durante toda su vida útil. Un servicio de posventa deficiente se traduce en un tractor averiado durante más tiempo; y no hay tractor más caro que el que está parado. Un taller profesional, con buenos recursos técnicos y con mecánicos formados y certificados te ahorrará muchos trastornos.

En la decisión de cambiar de tractor se debe pensar que el nuevo vehículo debe ser gran aliado y compañero en el campo. Es importante sintonizar con la máquina y sentirse seguro en estos cinco aspectos, porque harán que un producto pase de ser bueno, a ser excelente.