La Junta de Andalucía habilitará una línea de ayudas de 40 millones para respaldar a los ganaderos de extensivo que apuestan por los sistemas sostenibles de ovino, caprino y vacuno, así como el mantenimiento del pastoreo tradicional, y que están siendo de los sectores más afectados por las consecuencias del coronavirus.

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca estima que podrían beneficiarse de estas subvenciones alrededor de 1.400 ganaderos cuyas explotaciones sumarían unas 240.000 hectáreas.

La Junta busca ofrecer todo el apoyo posible a los ganaderos de extensivo de Andalucía, que se está viendo afectada por la crisis sanitaria por COVID-19, ya que el estado de alarma supone numerosas dificultades en la gestión diaria de sus explotaciones y un importante descenso en el consumo de bares y restaurantes.

Piden destinar ayudas del Feader a los productores del sector agrario que están sufriendo pérdidas de ingresos

Por otra parte, el Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de la petición de la Consejería al Ejecutivo central para que corrija la reducción de módulos de IRPF para el campo andaluz.

La Junta considera que Hacienda no ha tenido en consideración a los productos hortícolas, la flor cortada y planta ornamental o el almendro y que se han producido reducciones insuficientes en el caso de los cítricos o en el sector ganaderos, especialmente en leche.

El Gobierno autonómico insiste en que para el olivar y la apicultura el índice aplicable sea 0,0.

Asimismo, también se instará al Gobierno a solicitar a la Unión Europea el cambio normativo necesario para destinar ayudas del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader) a los productores del sector agrario que están sufriendo pérdidas de ingresos como consecuencia de la crisis sanitaria por Covid-19.

El objetivo de esta modificación sería dotar de mayor liquidez a los profesionales de la agricultura, ganadería e industria agroalimentaria a través de la concesión de los incentivos del Programa de Desarrollo Rural (PDR) 2014-2020 dirigidos a restablecer el potencial de producción tras desastres naturales o catástrofes.