La consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Carmen Ortiz, ha defendido que para «mejorar la competitividad de las producciones agrícolas es preciso abaratar el agua desalada para que resulte rentable su uso y disminuir así la presión sobre otras fuentes».

Así se ha pronunciado Ortiz durante una reunión con representantes de la Comunidad de Usuarios de Aguas de la Comarca de Níjar (Almería), según ha trasladado la Junta de Andalucía en una nota, en la que indica que este objetivo «requiere una actuación de políticas de Estado que permita reducir el coste de la energía que se utiliza en la desalación».

la consejera apuesta por una «tarifa eléctrica más justa para el regadío» que compense el gasto en modernización

En este sentido, ha apuntado, entre otras medidas, la posibilidad de emplear energías renovables o aplicar una rebaja al importe de la electricidad destinada a este uso.

En materia de agua, Ortiz ha reivindicado también que se imponga una «tarifa eléctrica más justa para el regadío» que compense el perjuicio que sufren los regantes que se han esforzado en modernizar sus explotaciones para ahorrar agua a través de sistemas eficientes a los que ha afectado la subida del coste de la electricidad.

La consejera ha recordado a su vez que desde 2010, la Consejería ha solicitado al Gobierno central medidas en este sentido como, por ejemplo, la minoración del IVA eléctrico para el regadío o el pago del término de potencia exclusivamente en los meses de riego.

Por otro lado, ha reiterado que la solución para paliar el déficit hídrico de Almería pasa por el uso del agua desalada; y ha recordado que «ya hay infraestructuras que permitirían aportar agua de riego pero que se encuentran infrautilizadas, como la desaladora de Almería, o que aun no han entrado en servicio, como la de Dalías».

Además, la consejera ha recordado que el Gobierno «sigue teniendo pendientes las desalobradoras comprometidas para la Balsa del Sapo y Adra, y que aún no se ha reconstruido la desaladora del Almanzora destrozada por una riada hace ya casi cuatro años, en septiembre de 2012».