La Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural, AMFAR, ha acordado reunir su Mesa contra la Despoblación el próximo mes de abril para diseñar una Estrategia en la que las mujeres rurales serán el centro de las actuaciones.

Así lo han aprobado as presidentas locales en la Directiva que AMFAR ha celebrado en la capital ciudadrealeña coincidiendo con la conmemoración del 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres. Un encuentro de trabajo encabezado por la presidenta nacional de la entidad, Lola Merino, acompañada por las presidentas locales de AMFAR en la provincia.

La Mesa contra la Despoblación fue constituida por AMFAR en septiembre de 2018 que ha estado trabajando en la elaboración de un diagnóstico de la situación de las mujeres y la población rural. Concluido  este diagnóstico, la directiva ha aprobado que las próximas reuniones de la Mesa comenzaran la redacción de una «Estrategia contra la Despoblación» cuyo eje central serán las mujeres rurales.  «Donde hay mujeres hay vida, y por tanto, hay futuro, por lo que la Estrategia abordará distintas áreas de trabajo centrándose en las mujeres».

Áreas de trabajo, recalca la presidenta de AMFAR, que comenzarán a plantear medidas contra la despoblación desde los principales recursos que ofrece nuestra provincia: Mujer y Agricultura; Mujer y Ganadería; Mujer y Vino; Mujer y Caza; Mujer y Turismo; Mujer y Cooperativismo; Mujer y Emprendimiento y Mujer y Desarrollo Rural.

Además, la Igualdad y el asociacionismo serán transversales, ya que representan herramientas con las que trazar el trabajo de las áreas anteriormente citadas.

Merino ha recordado que las mujeres rurales son claves para combatir la despoblación, «son la pieza angular para devolver la vida y el dinamismo a nuestra provincia y nuestra comunidad autónoma, donde más del 90% de la superficie es rural».

Para ello, ha añadido la presidenta de AMFAR, «son necesarias políticas efectivas que fijen población». Y es ahí donde entra en juego el segundo pilar de la PAC, el que se ocupa del desarrollo rural, y que «bien aplicado, ha dicho Merino, puede  garantizar los servicios sociales, las nuevas tecnologías, la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, el empleo de calidad y la incorporación de mujeres y jóvenes a la actividad agraria y al emprendimiento, con la finalidad de crear empleo y frenar la despoblación».