Las organizaciones agrarias consideran necesarias ayudas directas para agricultores y ganaderos por los daños ocasionados por la sequía y las heladas y amenazan con movilizaciones si no se conceden, según el coordinador de la Unión de Campesinos de Castilla y León, Jesús Manuel González Palacín.

En declaraciones a Efe, ha explicado que todas las ayudas a agricultores y ganaderos serán «bienvenidas», aunque los créditos y adelantos no son suficientes y sería necesario conceder ayudas directas para superar «el que probablemente sea el peor año para el campo de las dos últimas décadas».

Ha recordado que empresas como Campofrío en Burgos y Renault en Valladolid han recibido ayudas importantes y ha estimado que la agricultura y la ganadería son «claves para la economía en Castilla y León», como respuesta a las declaraciones de la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, que enfrió las expectativas de agricultores y ganaderos al advertirles este miércoles 3 de que “nunca” ha habido ayudas directas a los agricultores en casos de sequía.

Ya se han producido algunos contactos informales entre todas las organizaciones agrarias y hay buena sintonía

González Palacín ha considerado que la gravedad de la situación debe llevar a las organizaciones agrarias a superar sus diferencias en esta ocasión y convocar protestas con movilizaciones conjuntas si no hay ayudas directas desde la Junta y el Ministerio.

Fuentes de Asaja han indicado a Efe que ya se han producido algunos contactos informales entre todas las organizaciones agrarias y hay buena sintonía.

Según técnicos de Asaja en Burgos, al daño por la sequía en el cereal se han sumado las heladas, que han provocado un daño enorme en los cereales tempranos.

En el caso del viñedo, el daño principal lo han provocado las heladas y sus consecuencias aún no se pueden precisar, aunque muchas parcelas no tenían seguro de heladas y pueden quedarse con una cosecha mínima o casi nula este año.

Incluso ha advertido de que algunas vides se han visto afectadas hasta tal punto que su producción se verá seguramente mermada también en la campaña de 2018.

Por su parte, González Palacín ha destacado también los efectos de la sequía sobre la ganadería porque hay poco pasto y los ganaderos se ven obligados a complementar el alimento de los animales. Además, la sequía provocará una gran escasez de forraje y que suba su coste, con lo que supondrá un nuevo perjuicio.