La situación en el campo, en lo relativo a los precios percibidos por los agricultores y ganaderos, dista mucho de ser idílica para los productores. Así lo ha transmitido Cristóbal Cano, vicesecretario general de Políticas Sectoriales de UPA, en la reunión del Observatorio de la cadena alimentaria, en el Ministerio de Agricultura. Un encuentro que ha servido para constatar los escasos avances en el desarrollo de la Ley de la Cadena Alimentaria, en aspectos como los estudios de costes de producción, o en la puesta en marcha de un verdadero observatorio de márgenes comerciales, como el que ha articulado Francia.

En los últimos días se suceden las declaraciones por parte de diversas voces que apuntan a la subida de los precios percibidos por los agricultores y ganaderos como causa de la inflación en los alimentos, que alcanza cotas preocupantes, tanto para el Gobierno, como especialmente para los consumidores. «Los agricultores y ganaderos no somos en absoluto responsables de la subida de precios de los alimentos», ha recordado el representante de UPA, y ha remarcado que es la subida de costes derivada de la guerra en Ucrania la que dio origen a esta situación inflacionista, una subida de costes que no se ha resuelto.

El sector primario lleva años inmerso en una fuerte crisis de rentabilidad motivada por su incapacidad para percibir precios justos por sus productos. Ahora, con los costes disparados, los precios efectivamente han subido, pero «ni mucho menos permite compensar ni los costes actuales ni los años de pérdidas que acumulan cientos de miles de agricultores y ganaderos», según han explicado desde UPA.

UPA ha explicado que las ayudas otorgadas en los últimos meses por el Gobierno, sobre todo enfocadas al abaratamiento de los fertilizantes, empezarían a notarse en el precio de los alimentos, en todo caso, en futuras campañas. «Los tiempos del campo no son los de la política», han declarado, al tiempo que han recordado que son miles los agricultores que han quedado fuera de estas ayudas, por no cumplir los requisitos establecidos por el Ejecutivo. También han recordado los precios ruinosos de los que partían muchos de los alimentos que ahora se han encarecido: «Lo anómalo era lo anterior», remarcan.

UPA PIDE UN VERDADERO OBSERVATORIO DE MÁRGENES COMERCIALES

«Nadie debe olvidar», ha descrito Cristóbal Cano, «que los más débiles de la cadena somos los agricultores y ganaderos y los consumidores. Ninguno de nosotros tiene libertad ni para decidir lo que cobra o lo que paga por los alimentos. Cualquiera que ponga el foco de la causa de la subida de precios en el campo se equivoca profundamente».

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha urgido a hacer patente un observatorio de márgenes comerciales y publicar los estudios de costes de producción que se esperan desde 2020, entre los que se encuentran los cítricos, melocotón, nectarina, tomate, patata, miel, carne de ovino, carne vacuno y las actualizaciones de la leche liquida y el aceite de oliva virgen extra. Además de que esos estudios se hagan extensibles a totalidad de sectores agrarios. «Sólo con máxima transparencia pondremos las bases de una cadena alimentaria justa», ha sentenciado Cano.

Así mismo, UPA ha vuelto a pedir la puesta en marcha de un mecanismo que analice la cadena alimentaria en todos sus eslabones de forma constante y mediante el uso de tecnología estadística avanzada. «A día de hoy es incomprensible que en España sigamos sin saber a ciencia cierta lo que ocurre o cómo se conforman los precios en la cadena alimentaria».