El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente ha anunciado la apertura inmediata de un cupo para transformar en zumo las principales variedades de fruta dulce, como melocotones, nectarinas, paraguayos y platerinas, con el fin de equilibrar el mercado, con un máximo de 25.000 toneladas y hasta el 30 de septiembre.

Según ha apuntado en un comunicado, se trata de una cantidad que no distorsiona el mercado de zumos, de acuerdo con las informaciones proporcionadas por la propia industria.

El secretario general de Agricultura y Alimentación, Carlos Cabanas, se ha reunido este miércoles 7 con las organizaciones representativas del sector hortofrutícola para analizar el desarrollo de la campaña 2017 de fruta de verano.

Las cantidades retiradas serán financiadas tanto en el marco de los programas operativos como de las medidas del veto ruso

En el encuentro, se ha puesto de manifiesto la existencia de alguna dificultad en el mercado en cuanto al escalonamiento de la producción en estas primeras semanas de campaña, que, en estos momentos, se centra en Murcia.

La medida consistirá en la retirada de estas frutas por parte de las organizaciones de productores (OP) y su entrega a las entidades caritativas que, a su vez, cierran contratos con la industria para obtener zumo y néctar; una parte de la cantidad se utilizará como pago en especie por los gastos de transformación.

Las cantidades retiradas serán financiadas tanto en el marco de los programas operativos como de las medidas excepcionales del veto ruso, que serán prorrogadas hasta el 30 de junio de 2018.

La cantidad máxima se dividirá en tres subperiodos (hasta el 30 de junio; del 1 al 31 de julio; y del 1 de agosto y al 30 de septiembre) para garantizar el funcionamiento de la medida como instrumento de regulación del mercado a lo largo de toda la campaña.

En declaraciones a Efeagro, el director general de la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex), José María Pozancos, ha valorado las medidas adoptadas, ya que van a contribuir a la normalidad en el mercado de la fruta dulce.

Para Pozancos, «la demanda es buena» y el clima acompaña, por lo que una «vez superada la situación de crisis que se ha vivido» en el «primer golpe de producción de fruta temprana» se debería entrar en un periodo de más estabilidad.

la medida es Un «alivio, ya que no están justificados los bajos precios de origen» pero que no ataja el problema de fondo

El director técnico de frutas y hortalizas de la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja), José Ugarrio, ha considerado «un alivio y una buena medida» para el sector la apertura del citado cupo y ha insistido en que «no están justificados los bajos precios de origen» para la fruta de hueso esta campaña, porque «hay muchos pedidos y la oferta es de calidad y buen calibre».

«Los precios en el campo son bajos y los precios para consumidor, altos» una circunstancia que, a su juicio, el Mapama y la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) «deberían vigilar».

Desde la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), su responsable nacional de fruta dulce, David Barda, ha apoyado que el Mapama inste al sector a que se «autorregule a través de las medidas de gestión de crisis ordinarias».

Sin embargo, se ha mostrado en contra de que el Ministerio active el pago en especies a la industria de transformación de fruta dulce, ya que «el dinero no va directamente al productor (…); llevamos varios años con esta medida y no ha funcionado nunca para el agricultor», ha sentenciado.

Por su parte, fuentes de Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) han reclamado «el fin de los abusos hacia consumidores y agricultores con la fruta de verano», una campaña que ha calificado como «ruinosa», con «precios en origen irrisorios»y «considerablemente más altos» para los consumidores.

La organización ha valorado las medidas como la subida de precios de retirada o destinar determinadas cantidades de fruta a su transformación en zumo para entidades caritativas, «pero no son suficientes; si no cambiamos los vicios y malos hábitos instalados en el sector, no saldremos de una crisis que ya dura demasiados años».