El sector de la cereza alicantina atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia en la provincia por las graves carencias del seguro agrario. Los datos analizados por el área de Seguros de Asaja Alicante evidencian un desplome continuado de la contratación: en apenas cinco años, de 2021 a 2026, ha experimentado una caída del 63,46%. Una tendencia que demuestra que el actual modelo de aseguramiento «está dejando fuera precisamente a quienes debería proteger, expulsándolos del sistema».
ASAJA Alicante trasladó este lunes a la Conselleria de Agricultura la urgencia de reformar la línea del seguro de la cereza. La organización denuncia que las propuestas remitidas a Enesa hace más de un año para el Plan 2026 han sido ignoradas y exige ahora a la Generalitat que las haga suyas y las defienda ante el Ministerio, Enesa y Agroseguro.
La Ley 87/1978 de Seguros Agrarios Combinados, aprobada por unanimidad como la primera ley de la democracia, concibió el seguro como un instrumento de política agraria para garantizar la continuidad de las explotaciones frente a las adversidades climáticas, no como un producto condicionado por criterios exclusivamente mercantiles.
«LA COBERTURA DE DAÑOS POR HELADA Y LLUVIAS EN EL CONJUNTO DE LA EXPLOTACIÓN ES ABSOLUTAMENTE INVIABLE PARA EL PRODUCTOR DE CEREZA”
Los datos evidencian el fracaso del modelo actual. «Cuando los agricultores dejan de asegurar no es porque haya menos riesgo, sino porque el seguro ha dejado de responder a la realidad del campo», sostiene la organización.
ASAJA Alicante afirma que «la cobertura de daños por helada y lluvias en el conjunto de la explotación es absolutamente inviable para el productor de cereza, pues la mayoría de explotaciones cultivan variedades que van desde la extratemprana hasta muy tardías para cubrir todo el periodo productivo; por lo que sería oportuno considerar los daños en el conjunto de las explotaciones de cada uno de los grupos varietales en función de sus fechas de floración y recolección», insiste el responsable del departamento de Seguros Agrarios de la organización, Antonio Gascón.
Además, se han introducido medidas para algunas explotaciones que individualizan sus coberturas en función de los resultados de la siniestralidad de los últimos años, como consecuencia, algunas explotaciones tradicionales en la provincia de Alicante no pueden contratar los riesgos de helada y falta de cosecha por condiciones meteorológicas adversas, dejando estas explotaciones en una situación muy precaria y sin posibilidad alguna de protección frente a estos riesgos, quedando en el más absoluto desamparo.




