UPA Castilla-La Mancha ha advertido de la «difícil situación» que atraviesa el sector vitivinícola y ha reclamado medidas urgentes para evitar una nueva crisis de rentabilidad ante el inicio de la campaña 2026, según ha expuesto el responsable regional de Vino de UPA, Alejandro García-Gasco, durante la rueda de prensa que ha ofrecido este lunes 15 en Ciudad Real junto al secretario general de la organización, Julián Morcillo.

García-Gasco ha asegurado que el sector se encuentra ante una «tormenta perfecta» provocada por la combinación de una caída del consumo, un descenso de las exportaciones y la falta de herramientas eficaces dentro del actual Programa de Intervención Sectorial del Vino para afrontar una campaña que podría alcanzar niveles de producción normales.

Según ha explicado, la producción nacional de vino y mosto se ha situado en torno a los 33 millones de hectolitros, un 10 por ciento menos que en la campaña anterior y un 15 por ciento por debajo de la media de las cinco últimas campañas.

Sin embargo, ha advertido de que esta menor producción no ha servido para corregir los problemas estructurales del mercado.

«El consumo sigue bajando y es un dato muy preocupante», ha señalado García-Gasco, quien ha recordado que el mercado interior apenas alcanza los 9,18 millones de hectolitros, con una caída cercana al 6 % respecto al año anterior.

AVISAN DE QUE SI LA PRÓXIMA VENDIMIA ALCANZA UNA PRODUCCIÓN NORMAL, LAS EXISTENCIAS PODRÍAN INCREMENTARSE Y PROVOCAR UNA NUEVA CAÍDA DE LOS PRECIOS DEL VINO Y  LA UVA

A ello se suma la reducción de las exportaciones, que han descendido más de un 5 por ciento y se sitúan en 18,3 millones de hectolitros.

El responsable sectorial de UPA ha alertado de que si la próxima vendimia alcanza una producción considerada normal, en torno a los 40 millones de hectolitros a nivel nacional y unos 23 millones en Castilla-La Mancha, las existencias podrían incrementarse notablemente y provocar una nueva caída de los precios del vino y, en consecuencia, de la uva.

Ante este escenario, la organización agraria ha considerado insuficientes las medidas previstas en el futuro marco de la PAC y en el nuevo Programa de Intervención Sectorial del Vino.

García-Gasco ha defendido la necesidad de dotar al sector de instrumentos ágiles que permitan actuar con rapidez ante situaciones de crisis, como destilaciones extraordinarias o mecanismos de regulación más eficaces y también ha reclamado una reunión urgente con la Consejería de Agricultura para analizar la situación del sector en la comunidad autónoma y definir una estrategia común ante las propuestas planteadas por el Ministerio de Agricultura, entre ellas posibles programas de arranque de viñedo o vendimia en verde.

UPA ha indicado que siempre ha defendido un arranque voluntario y social para aquellos viticultores que deseen abandonar la actividad, pero ha rechazado que esta medida se convierta en la única respuesta a los problemas actuales del mercado.

La organización también ha expresado sus dudas sobre la futura financiación del sector en el marco de la nueva PAC y sobre la propuesta de cofinanciación nacional del 30 por ciento, una circunstancia que, a su juicio, puede generar diferencias competitivas entre productores de distintos Estados miembro.

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