Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Cataluña (JARC) denuncia que las restricciones actuales obligan a retrasar la siega del cereal en zonas de especial de las aves (ZEPA), lo que está provocando pérdidas directas para los agricultores, en un momento especialmente delicado por el incremento de costes en un 30%.

Según la organización, las elevadas temperaturas de estas semanas están acelerando la maduración del cereal, hecho que obliga a actuar con rapidez para preservar el rendimiento de la cosecha. Aun así, los productores situados en zonas ZEPA no pueden avanzar la siega y se ven obligados a esperar.

JARC lo explica de manera clara: «si se retrasa la cosecha innecesariamente, el grano no se llena correctamente, se seca antes de tiempo y acaba teniendo menos peso, cosa que se traduce directamente en una reducción del rendimiento productivo y, por lo tanto, de los ingresos de los agricultores».

Esta situación genera un agravio importante respecto al resto de productores, que sí pueden adaptar el calendario de siega a las condiciones climáticas y optimizar la cosecha.

En un contexto de incremento de los costes de producción —que ya han aumentado alrededor de un 30%—, esta pérdida de rendimiento pondría en riesgo la viabilidad económica de muchas explotaciones cerealistas en zonas ZEPA, según la organización agraria

Desde el sector insisten en que «la siega no puede ser una cuestión de calendario administrativo, sino una decisión agronómica que se tiene que adaptar a la realidad del momento. Si se puede segar ahora, con temperaturas todavía moderadas, el resultado es mejor para todo el mundo: para el agricultor, para la producción y también para el territorio».

Retrasar la cosecha obliga a trabajar con el cereal en condiciones más extremas, con peor calidad de grano y menos rendimiento final.

EL RIESGO DE INCENDIO, UN FACTOR AÑADIDO

JARC también recuerda que mantener el cereal seco más tiempo en el campo puede incrementar el riesgo de incendio, especialmente en episodios de calor intenso.

Cataluña ha vivido en los últimos años episodios relevantes, como los 5.835 hectáreas quemadas el 2022 o las más de 8.600 hectáreas afectadas el 2025, evidenciando una situación cada vez más exigente.

Ante esta situación, JARC reclama que se autorice el adelanto inmediato de la siega en zonas ZEPA, se eviten las penalizaciones en las ayudas vinculadas a la protección de la avifauna y adaptar la normativa a la realidad climática y agronómica actual.

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