Uno de los más graves problemas que tiene ahora mismo el campo es la falta de mano de obra, que pone en peligro las próximas cosechas. Con las fronteras cerradas por el coronavirus y la prohibición de movilidad por toda España, los temporeros no pueden cubrir la demanda existente, que se calcula entre 100 y 150.000 personas. Y el Gobierno insiste en que la única posibilidad posibles es recurrir «a la mano de obra de proximidad». Es decir, a los parados nacionales, a poder ser de la propia provncia o comarca, y los trabajadores emigrantes que aún siguen en el país.

El Gobierno calcula que el campo español necesita entre 100.000 y 150.000 trabajadores temporales para recoger las cosechas en las próximas semanas y estudia cómo compatibilizar su movilización con las restricciones implementadas para frenar la propagación del coronavirus.

Así lo ha avanzado este miércoles 1 el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien ha incidido en la importancia de contar con esta mano de obra para evitar que quede producto sin recoger por motivos de abastecimiento nacional, pero también por mantener las exportaciones a otros países.

En una rueda de prensa junto al titular de Movilidad, Transporte y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, Planas ha precisado que el Ejecutivo analiza cómo solucionar este problema, que afecta especialmente a Huelva por la recogida de frutos rojos (fresa, frambuesa, etc.) y a los productores de fruta de hueso, cuya recogida arranca en la segunda quincena de abril.

«Con las restricciones que hay, tendrá que ser con mano de obra de proximidad», ha adelantado el ministro de Agricultura, quien ha citado el ejemplo de 6.000 temporeras marroquíes a las que se les ha prolongado su permiso de trabajo porque ya se encontraban en la zona.

Planas ha defendido que el Gobierno ya medita cuál puede ser la mejor solución en las actuales circunstancias, en las que se limita la movilidad de los trabajadores para evitar los contagios por la COVID-19, y ha recordado que a este mismo problema se enfrentan otros países europeos como Francia, Alemania o Italia.

Ha explicado, asimismo, que cada región «tiene una problemática diferente» ante la falta de mano de obra, por lo que ya está manteniendo reuniones con los responsables de cada comunidad autónoma y con representantes de las organizaciones agrarias y las cooperativas para «diseñar una respuesta» en coordinación igualmente con el Ministerio de Trabajo.

El sector pide que se facilite la disponibilidad de la mano de obra para el campo respetando todas las precauciones sanitarias

La situación es preocupante en todo el país. Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos avisa de las consecuencias negativas que ha generado la prohibición de movimiento de personas durante la crisis sanitaria del COVID-19 y que provocaría una falta de temporeros que podría poner en riesgo determinadas cosechas de frutas y hortalizas y otras tareas agrarias.

Unión de Uniones, que se ha dirigido por carta a Luis Planas, alerta de la situación que atraviesan numerosas cosechas ante la falta de mano de obra y que tiene en vilo también a otros países de la Unión Europea.

En las próximas semanas estarán en pleno desarrollo las campañas de cítricos – ya terminando -, fresa, cereza, níspero, diversos productos hortícolas, fruta dulce y ajo, que habitualmente absorben una importante cantidad de mano de obra, no siendo infrecuente, que sea de procedencia extranjera.

La falta de temporeros disponible para las tareas de recolección no representa sólo un problema para las explotaciones afectadas, sino un serio inconveniente a la garantía del abastecimiento de determinados alimentos a la población.

Por su parte, Asaja Córdoba ha mostrado su preocupación en relación con la próxima campaña del ajo porque hay una enorme incertidumbre por los previsibles problemas de mano obra, dada la situación del estado de alarma y el adelanto de la cosecha, que se prevé que comience en la primera quincena de mayo y finalice en los últimos días de junio.

El presidente provincial y nacional de la Sectorial del Ajo de Asaja, Miguel del Pino, ha explicado que “el sector está muy preocupado porque se necesita mucha mano de obra en poco tiempo para cortar el ajo en el campo” teniendo en cuenta que ese corte hay que hacerlo rápido por dos motivos. “Por un lado, porque si hace sol y el ajo permanece muchos días en el campo, se seca; y, por otro lado, si llueve, se ponen negros y tampoco sirven”.

Por ello, la preocupación que hay es la necesidad de cortarlo rápido; y para realizar ese trabajo, se necesitan cuadrillas de más de 100 o 200 personas en las plantaciones durante un mes o mes y medio.

En Extremadura, la Unión recuerda que los parados del sector agrario y los de sin empleo anterior tenemos apuntados actualmente a las oficinas del Sexpe en la Región a 16.936 personas «que en teoría están parados y buscando trabajo».

Tras las recomendaciones de la Unión Europea con respecto a las restricciones de movimiento de personas con el fin de controlar la pandemia del Covid-19, entendemos que sería una oportunidad única para organizar la distribución del trabajo del campo en la Región y que el Sexpe empezase a organizar transporte público que traslade trabajadores de aquellas comarcas donde no hay trabajo hacia aquellas que lo están demandando y que no se  encuentra mano de obra.

Para Unión Extremadura, es imprescindible que dentro de una semana se empiece a organizar vl entresaque de la fruta, especialmente varias variedades de ciruelas plantadas en las Vegas Altas y Bajas del Guadiana, sería muy interesante que se pusiese a disposición de los empresarios extremeños la mano de obra parada de la región. De esta forma se conseguirían los siguinetes objetivos:Disminuir de manera importante el paro en la Región, ahorrarse importantes ayudas a parados que estarían trabajando y se garantizaría un mejor control en la transmisión de la enfermedad.