Doscientos tractores llegados desde todos los puntos de la provincia han colapsado este jueves 5 el centro de Ávila para reclamar más atención al campo, ante una situación que agricultores y ganaderos consideran insostenible, casi a la par que en Huelva se protestaba igualmente.

Convocados por las organizaciones agrarias UPA y UCCL, han realizado en una doble hilera una recorrido que les ha llevado desde el Centro de Congresos y Exposiciones «Lienzo Norte», hasta la Subdelegación del Gobierno, tras pasar frente a la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León.

El sonido constante de las bocinas, junto a los cencerros, han marcado la ‘banda sonora’ de la ‘tractorada’ a su paso junto a la muralla y por algunas de las calles más céntricas de la ciudad para reclamar «precios dignos» y una «PAC justa», así como el control de la fauna salvaje y del lobo, que en Ávila suma más de la mitad de los ataques de la Comunidad.

«Por la supervivencia de la ganadería extensiva: no al lobo», era el texto que rezaba en la pancarta que ha encabezado una ‘tractorada’ calificada como un «éxito» por los responsables provinciales de UPA y de UCCL, Ignacio Senovilla y Jesús Muñoz respectivamente.

Entre los participantes figuraba el hijo de Juan Carlos Romo, que a sus 5 años, ha querido acompañar a su padre desde el municipio de Palacios de Goda, al norte de la provincia, portando en el pequeño tractor que conducía una pancarta en la que podía leerse: «Sin agricultura no tengo futuro».

El dueño de otro tractor ha situado más mensajes en defensa del sector reclamando «precios justos» y advirtiendo de que «si el campo no produce, la ciudad no come».

«Los almuerzos del Gobierno los sirve el mejor restaurante, pero sin agricultores ni ganaderos, no pueden salir adelante. Precios dignos. PAC justa», era el texto que aparecía en el frontal de otro de los 200 tractores participantes en esta protesta que ha tenido lugar dos días después de la que en Arévalo reunió a unos 300 tractores.

Un agricultor y ganadero de Niharra, José Luis Jiménez, de 40 años, ha asegurado a Efe que la situación actual del sector es «una ruina temerosa», de ahí que a su juicio «ya no se pueda aguantar más», por lo que ha pedido que «se cuide más al sector primario».

Por su parte, Juan Carlos Romo ha confiado en que con este tipo de protestas se pueda «solucionar algo» una situación «insostenible» con precios de hace «20 o 30 años».

Los manifestantes, cuya presencia ha obligado a modificar buena parte del tráfico en el centro de Ávila, han pasado por la Delegación Territorial de la Junta y por la Subdelegación del Gobierno, cuyos responsables, José Francisco Hernández y Arturo Barral, han salido a su paso para recibirlos.

Hasta el punto de partida se ha trasladado igualmente el alcalde de la capital, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, junto al teniente de alcalde y portavoz del equipo de gobierno, José Ramón Budiño.

Ignacio Senovilla se ha felicitado por el «éxito» de una manifestación «histórica», que desde su punto de vista dice cómo está este sector que «se ha cansado» y que se ha echado a las calles para reivindicar sus derechos ante este Gobierno, aunque ha admitido que le podía haber «tocado a otro» porque estaban «a punto de explotar».

Por su parte, Jesús Muñoz también ha subrayado el éxito de la convocatoria en el centro de Ávila, a la vez que ha vinculado la respuesta del campo abulense con la «situación límite» de unos agricultores y ganaderos que están «hartos» y que piden al Gobierno que «luche en Europa por una PAC justa».

La ‘tractorada’ ha concluido frente a la Subdelegación del Gobierno con las intervenciones de ambos dirigentes y derramando varios litros de leche sobre el asfalto como metáfora de unos precios «por los suelos».