ASAJA–Elche ha detectado cómo desde la Gerencia Territorial de Catastro se ha comenzado a notificar propuestas de alteraciones  de los valores catastrales de inmuebles que, en última instancia, provocarán que los agricultores vean cómo les suben los impuestos e, incluso, se les pueda reclamar regularizaciones de hasta los cuatro años anteriores. Sin embargo, la organización advierte de que pueden existir posibles irregularidades, por lo que insta a no pagar nada hasta estar bien asesorados de la legalidad de estos cobros.

Desde ASAJA–Elche denuncian que estas medidas solo se inician con afán recaudatorio por parte de la Administración y que, en muchas ocasiones, no obedecen a la realidad y las “comprobaciones” que Catastro hace se realizan sin tomar las oportunas precauciones, dado que se utilizan simples ortofotos o fotos de fachadas, dando a inmuebles de usos agrícolas (almacenes de aperos o casas en ruina) usos residenciales.

La diferencia de los valores catastrales no solo afectará al IBI 2017, si no que se reclamará la diferencia de los cuatro últimos años

Además, ante esta actuación Catastro, en su afán recaudatorio, exige que se pague una tasa de 60,00 euros para esta “regularización catastral”. Por eso, alertan de que, si ante estas propuestas de alteraciones no se realizaran alegaciones en el plazo de 15 días, se convertirían en definitivas y, con ello, se materializaría el aumento de valor que se haya notificado.

Ante esta situación, que está produciendo una gran inquietud en el campo de Elche, ASAJA pone a disposición de los afectados un servicio de asesoramiento para que, antes de realizar el pago por estos nuevos valores catastrales, se informen correctamente de las propuestas realizadas de aumento catastral notificadas y, si no estuviesen de acuerdo, ayudarles a realizar alegaciones para evitar así todos estos pagos de tasas e incrementos de impuestos.

“Recomendamos encarecidamente a los afectados que, antes de realizar el pago, se informen adecuadamente de la propuesta de resolución que se les notifica, para que, si no están de acuerdo con la misma, formulen las alegaciones pertinentes, pues la diferencia del valor catastral que se les propone no solo afectará al recibo del IBI del ejercicio 2017, si no que el Ayuntamiento reclamará la diferencia de los cuatro últimos años”, alerta el presidente de ASAJA Elche, Pedro Valero.

Cabe recordar que el Gobierno anunció que tiene previsto revisar los valores catastrales de las construcciones rústicas en 2017, dentro de una reforma general de la ley de financiación autonómica y local, según defendió el ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, en el Congreso de los Diputados.