La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) ha constituido en Cuenca la sectorial de cultivos herbáceos, en la que se ha puesto de relieve la reducción que está experimentando el cultivo de girasol en Castilla-La Mancha, en particular en la provincia de Cuenca, que es la que tiene más superficie sembrada, por la falta de rentabilidad de este cultivo.

El responsable de la sectorial, Vicente Caballero, ha resaltado que en Cuenca se espera rondar este año, como en los dos anteriores, las 120.000 hectáreas de girasol cultivado, pero en el cómputo de los últimos años se nota el descenso de toda Castilla-La Mancha que puede llegar a rondar el 5 por ciento debido a la falta de rentabilidad del cultivo, ha apuntado.

De hecho, ahora es Castilla y León la región con más superficie cultivada, con más de 268.000 hectáreas de girasol, frente a las 171.000 de Andalucía o las 158.000 que hay en Castilla-La Mancha, donde también hay problemas por la falta de rentabilidad.

Asimismo, ha reconocido que no existe una alternativa clara al girasol, que además está muy asentado en el territorio y los agricultores dominan el ciclo, mientras que las experiencias con otros productos, como la camelina o la colza tampoco están fructificando ni incrementando la rentabilidad para los agricultores, ha añadido.

En todo caso, UPA defiende que hay que mantener e incluso aumentar la superficie porque el girasol tiene un efecto positivo en el efecto invernadero, y lucha contra la erosión y la pérdida de suelo.

Por su parte el secretario general de UPA en Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, ha resaltado el trabajo que se está elaborando para crear la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de lenteja castellana, que está avanzando después de varios años muy complicados para este cultivo.

Asimismo, Morcillo ha confiado durate la reunión en que antes de verano esté listo el Plan Estratégico Nacional para la nueva PAC y que éste favorezca a los intereses de la región.