La Alianza UPA-COAG ha advertido de la aparición de nuevos casos de Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE) en explotaciones ganaderas al sur de la provincia, donde las temperaturas son más templadas, y exige una solución urgente a un problema que ya ha supuesto la muerte de 12.000 animales desde agosto a diciembre.

«Lo que parecía, por la opinión de expertos, que desaparecería con los fríos del invierno en realidad no es tal», afirma esta organización agraria en nota de prensa, señalando que en zonas como el Valle del Tiétar «los animales siguen expuestos a esta enfermedad».

Una enfermedad que «si no se controla en primavera puede acabar con gran parte de la cabaña ganadera abulense», ha afirmado la Alianza UPA-COAG, que reclama tanto a la Junta como al Gobierno, que «aporten una solución definitiva al control de la EHE».

En este sentido, considera que una solución urgente «solo puede conseguirse con medidas preventivas» y con «una vacuna dentro del sistema de saneamiento ganadero», cuyo coste sea asumido por la administración.

Asimismo, exige que «con carácter de urgencia», la Consejería de Agricultura y Ganadería saque una nueva orden de ayudas para los ganaderos que hayan sufrido la EHE y hayan quedado fuera de la Orden del 2023 que cubría las incidencias hasta el 16 de octubre.

Según la organización agraria, la Administración autonómica «prometió una nueva Orden para responder a las afecciones posteriores», algo que a su juicio es «imprescindible» que se produzca «cuanto antes», teniendo en cuenta que la situación es «dramática para los ganaderos afectados».

Por todo ello, la Alianza UPA-COAG exige «una solución para resolver el problema y conseguir que desaparezca de una vez por todas esta enfermedad», ya que los ganaderos se encuentran «en un absoluto desamparo, sufriendo desesperados cómo sus animales mueren o quedan improductivos, con abortos e infertilidades, con el drama económico que eso les genera».