Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC) no da crédito a que, casi un mes después del temporal de nieve de Filomen, la Generalitat no haya acabado de valorar los daños y empiece justo ahora a pedir pruebas a todos los damnificados para iniciar la gestión de los daños. La falta de estos datos es la excusa del DARP para no haber diseñado tampoco ninguna ayuda para compensar a los agricultores afectados por la nieve.  Por su parte, Agroseguro ha rectificado y reconoce que tiene que revisar las condiciones de los seguros y se compromete a ajustarlas porque ahora mismo no cubren gran parte de los destrozos.

La organización asistió el jueves 4 a la reunión extraordinaria de la Mesa Sectorial del Olivo, donde los representantes del sector esperaban escuchar por fin soluciones concretas en forma de ayudas, para el desastre causado por el temporal. La sorpresa fue mayúscula, al comprobar que el Departamento de Agricultura se encuentra todavía en el mismo punto de partida de hace un mes, y pide ahora que todos los agricultores envíen pruebas y declaraciones juradas a las administraciones para poder valorar los daños. Así mismo emplazó los asistentes a encontrarse después de esta estimación, de aquí dos o tres semanas.

La entidad agraria ya denunció hace diez días la lentitud de actuación por parte del Departamento y el Gobierno para hacer una valoración de los daños. Mientras que el Gobierno español declaraba ocho Comunidades Autónomas como “zona catastrófica” el 19 de enero, Cataluña todavía tardó unos días en hacer unas primeras valoraciones que consideró demasiado parciales.

Al requerimiento de la organización de por qué no había pedido la calificación de zona afectada gravemente por una emergencia climática, el Departamento volvió a echar pelotas fuera, pasando la responsabilidad al Gobierno, sin dar explicaciones de por qué no han presionado para conseguirlo. “En estos momentos la tardanza del Departamento de Agricultura ya se ha convertido en una total pasividad”, según Lluís Gaya, jefe de la sectorial del Olivo de JARC.

Este retraso en la gestión de los daños significa un gran perjuicio por los agricultores, que no solo no reciben el apoyo que tanto necesitan en forma de ayudas, sino que posterga la incertidumbre y el malestar de los profesionales del campo. Una vez hayan tomado las 5 imágenes con FotoDUN para demostrar los destrozos, por fin podrán empezar el trabajo de poda, que se encontraba paralizado.

Por otro lado, después de que la organización agraria denunciara hace unos días que Agroseguro había hecho peritaciones a la baja de los daños y que las condiciones eran totalmente desfavorables para los damnificados, especialmente para los cultivos de super intensivo y riego, la aseguradora ha reconocido el error y ha anunciado su voluntad de ajustar las condiciones de los seguros en caso de nieve, para que también cubran daños puntuales.