El consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha abogado este martes 28 por que la nueva Política Agraria Común (PAC) que se está negociando en estos momentos en Europa, compense a los agricultores, ganaderos y empresas agroalimentarias que realicen “esfuerzos adicionales” a lo que la propia norma establece, en asuntos relacionados con el medio ambiente, la seguridad alimentaria y el bienestar animal.

Así lo ha indicado en declaraciones a los medios de comunicación de forma previa a la clausura de la Asamblea General de la Asociación de Avicultores de Castilla-La Mancha, AVICAM, celebrada en Toledo y donde ha expresado que este sector es “representativo” y un “buen ejemplo” de esos esfuerzos.

Muestra de ello, ha continuado, es el protocolo que se ha presentado en esta jornada a los asociados, con el objeto de mejorar las condiciones de trabajo en las explotaciones ganaderas, aportando mayores medidas de bioseguridad en las explotaciones y que contempla nuevas exigencias de seguridad alimentaria, por lo que ve justo que se compense a los agricultores, ganaderos y empresas por este esfueroz adicional.

Este protocolo, que se va a implantar en los próximos meses, va a permitir a las explotaciones que vayan más allá de la normativa de la Unión Europea tener un certificado especial, ha explicado el consejero, “que dé mayores garantías todavía de lo que establece la normativa en vigor”.

En este sentido, ha expresado todo su reconocimiento a AVICAM, ya que “es muy difícil encontrar un sector en el que se haga un compromiso adicional” como han desarrollado ellos, lo que les va a permitir, ha proseguido, “dirigirse a los consumidores con la mejor tarjeta de presentación” en materia de seguridad alimentaria.

En esta Asamblea ha sido elegido como presidente Juan Gigante, al que el consejero ha felicitado por su trabajo, de la misma forma que a quien ha ocupado este puesto hasta el momento, Juan Julián Sánchez. Una asociación que agrupa a 130 avicultores y que está realizando una adaptación constante a la demanda de los consumidores, “que es el que marca la pauta” y que ha implicado que “una tercera parte ya de las explotaciones de Castilla-La Mancha sean de avicultura ecológica”.