Este vienes 20 ha dado comienzo el plazo para solicitar las ayudas de la convocatoria 2022 dirigidas a la disminución de la dependencia energética de las comunidades de regantes, juntas centrales de usuarios y juntas generales, como así recogía el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA). Estas subvenciones, que se enmarcan en el Programa de Desarrollo Rural (PDR) de Andalucía 2014-2020, cuentan con una dotación presupuestaria de 15 millones de euros procedentes de los fondos Next Generation. Los interesados disponen de un mes para realizar los trámites.

Entre los objetivos de estos incentivos se encuentra impulsar la sostenibilidad de la agricultura, fomentar el uso de energías renovable y disminuir los costes de producción. En concreto, los incentivos respaldan proyectos de autoproducción y de optimización de las instalaciones de riego. Como máximo, las ayudas pueden alcanzar el 60% de la inversión sin superar, en cualquier caso, el millón de euros.

La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de Andalucía, Carmen Crespo, y el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca, Medio Ambiente y Emergencias de Murcia, Antonio Luengo, han visitado la Finca Romero y Páez, un invernadero de última generación ubicado en el término municipal de Almería. Junto a la gerente, Encarnación Morales, y el director técnico de estas instalaciones, Luis Andújar, los representantes de sendos Gobiernos autonómicos han podido conocer con mayor detalle, como ha apuntado Carmen Crespo, «uno de los invernaderos más punteros de Andalucía y de España, si bien en Murcia también existen instalaciones agrícolas que aplican las últimas tecnologías como en este caso».

La responsable de Agricultura en Andalucía ha mostrado su orgullo por la apuesta que el campo andaluz en general, y almeriense en particular, está realizando por la modernización y ha animado a los productores de esta región a «seguir adelante» con la tecnificación de un sector agrícola que ya es «el más competitivo». «Trabajamos con calidad y con sostenibilidad», ha apuntado Crespo, que ha añadido que entre las principales preocupaciones actuales del sector agrario se encuentra el alza de los costes de producción, que «está lastrando el futuro de la agricultura».

Tomando como ejemplo el invernadero de la Finca Romero y Páez, la consejera ha subrayado el importante impacto que tiene el alto coste del gas en unas instalaciones que deben contar con sistemas de climatización y ha abogado por su bonificación para este tipo de explotaciones agrícolas. En el caso de la dependencia energética por la energía eléctrica, el coste se ha triplicado durante el último año. «Pedimos que desde el Gobierno de España se pongan en marcha medidas para evitar que los costes de producción afecten a las buenas perspectivas de futuro que pueden tener invernaderos altamente tecnificados como este», ha comentado Carmen Crespo, que ha resaltado también la necesidad de bajar los impuestos a los agricultores.