La consejera vasca de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, ha mostrado su desacuerdo con el diseño de la futura reforma de la Política Agraria Común (PAC), en el horizonte 2020, que plantea el Gobierno español, del que ha criticado que «no representa adecuadamente» al País Vasco.

Tras defender «la labor de las naciones sin estado en la construcción de la Unión Europea (UE)», Tapia ha demandado una PAC con una «subsidiariedad cada vez mayor», a la vez que ha pedido que sea «flexible», para que «se adapte a las necesidades de cada una de las regiones», y que apoye las singularidades propias de cada territorio.

Pide que frente a las grandes explotaciones de carácter industrial, se «cuiden específicamente» las familiares

Tapía se ha pronunciado así en una visita a la feria rural de Zeanuri (Bizkaia), a la que ha acudido junto al lehendakari, Iñigo Urkullu, con ocasión este lunes 15 del día de San Isidro, y donde ha destacado los «buenos» datos del 2016 en sector agrario vasco, que representa «el 10% del PIB y da empleo a casi 100.000 personas», ha anotado.

La consejera ha pedido que frente a las grandes explotaciones de carácter industrial, se «cuiden específicamente» las familiares, para las que ha demandado «la mayor parte de la financiación» de la política agraria común, ya que «son las personas que viven y explotan todo su ‘baserri’ las que realmente trabajan a favor del sector agrario, las que cuidan el paisaje, el producto y la tierra» del País Vasco, ha opinado.

En contra, ha resaltado que «no se debiera dedicar nada a las explotaciones que están absolutamente inactivas, ni a unos propietarios para quienes éstas son prácticamente residuales».