Unión de Uniones ha anunciado este viernes 19, en el marco de la concentración celebrada frente al edificio de la Representación de la Comisión Europea en Madrid, una gran tractorada el próximo 11 de febrero, cuando volverán los tractores a las calles de la capital para denunciar la crítica situación que está atravesando el campo y las decisiones políticas que, pese a ello, van en contra del sector.
Unión de Uniones ha señalado que, tanto los recortes anunciados de la PAC, como los acuerdos comerciales que se están cerrando en Bruselas, saltándose sus propios principios democráticos en el acuerdo UE-Mercosur, están creando un punto de inflexión y desmantelando el sistema agrario europeo, con la complicidad de sus estados miembros.
La organización denuncia una pérdida de competitividad y de soberanía alimentaria y una Europa débil incapaz de negociar reglas que defiendan a los productores europeos. «Los políticos no sólo están arruinando el presente de nuestras explotaciones, sino que están robándonos también el futuro porque así no hay quien tome el relevo de nuestra actividad», denuncia Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones.
«Con lo que se está decidiendo sobre la PAC en Bruselas a los agricultores y ganaderos nos van a poner en el vagón de cola de las prioridades, olvidándose de que todo el mundo tiene que comer de lo que producimos», ha añadido.
CRITICAS A “TODOS LOS PARTIDOS QUE EN ESPAÑA DICEN DEFENDER AL CAMPO Y LUEGO TIENEN OTRO DISCURSO DISTINTO A LA HORA DE TOMAR LAS DECISIONES EN EL PARLAMENTO EUROPEO»
Igualmente, ha criticado que, en los acuerdos comerciales, no solo está Mercosur en sus protestas, sino también resalta cómo Europa tampoco consiguió negociar con Trump, bajando la cabeza a los chantajes del mandatario estadounidense aceptando unos aranceles del 15%.
Unión de Uniones pone el acento en la responsabilidad de la Comisión Europea y en la complicidad de los Estados miembros para aprobar estas medidas claramente lesivas para el sector, «pero también en todos los partidos que aquí en España dicen defender al campo y luego tienen otro discurso distinto a la hora de tomar las decisiones en el Parlamento, la Comisión o el Consejo».
Por eso, la organización ha anunciado la celebración de una gran tractorada para el próximo 11 de febrero, con todos los temas que preocupan al campo que, «son muchos y pueden ser más», ha asegurado el coordinador estatal. Entre ellos destaca el mal funcionamiento de la cadena alimentaria y los precios en origen, el impacto de la sanidad animal, la falta de apoyos al relevo generacional y, por supuesto, los recortes de la PAC, tratados comerciales y la falta de cláusulas espejo.
Será el acto en el que desemboquen las movilizaciones que ya se han dado a nivel territorial en la Comunidad Valenciana, en Castilla y León y las que están programadas en otros territorios para las próximas fechas, como Cataluña, Castilla La- Mancha o Asturias.

En Aragón estamos a tope, vamos a arrasar
Día de reflexión en Extremadura. Qué confortante sería tener representación extremeña propia en el Parlamento español como lo tienen Cataluña, Galicia, País Vasco o Teruel en su día. Tener parlamentarios independientes de los cuatro grupos mayoritarios que se deben a la disciplina de voto del partido. Estos partidos concentrados en esas comunidades han logrado y seguirán logrando más que tener parlamentarios del mismo color que el gobierno central. Qué provechoso sería aprender de estos partidos que siempre están negociando beneficios para sus territorios y ciudadanos. Aprender de las reglas del juego político y aprovechar la votación para dar la oportunidad a un partido con lógica principal propia nacida y ligada al terruño y no a genéricos como son los partidos que se van alternando en el poder, que siguen sacrificando a Extremadura colocándola en la cola nacional y europea. No depender de Madrid orgánicamente podría ser un buen comienzo para tener identidad política. Somos la tierra del silencio, del conformismo, moneda de cambio, de la extracción, de promesas incumplidas, de paso, de mano de obra para otros lugares.¡¿ Qué otros escenarios ambiciosos podría acarrear poder contar con unos representantes propios para gestionar lo nuestro que no es ni mejor ni peor, simplemente es lo nuestro?!
Quizás así se consiguiera una democracia sana y crítica e hiciera ver esta falta de libertad manoseada constantemente por la Administración. No es lo que dice sino lo que hace. Se habla de proteger al mundo rural pero la realidad responde con burocracia, trámites, recortes, ningunear, requisitos incontables y controles desproporcionados, que las grandes estructuras pueden asumir pero no los pequeños, y esto no es igualdad ni defensa sino desigual legalizada.
Qué bueno y necesario sería superar la hemiplejia moral y conseguir una política que mire a la tierra, no sólo al boletín y que entienda que sin pequeños no hay país y que cuando esto ocurre, los grandes se frotan las manos. Hasta aquí una reflexión en voz alta.
Están matando al huevo, larga vida al huevo. Felices fiestas.