El consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Fiscal, ha inaugurado este martes 6 en Sevilla el segundo de los veinte cursos de formación en la lucha contra el veneno que se impartirán a lo largo del año en todas las provincias andaluzas. En total serán 500 los agentes de la autoridad que ampliarán sus conocimientos en la lucha contra el uso de cebos envenenados para erradicar esta práctica. Agentes de Medio Ambiente, agentes del Seprona y agentes de la Policía adscrita a la comunidad autónoma andaluza son los destinatarios de estos cursos formativos.

José Fiscal ha recordado que las actuaciones desarrolladas por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio a través del Plan de Acción Andaluz de lucha contra el uso de cebos envenenados en Andalucía ha logrado reducir en un 50% esta práctica ilegal en nuestra región.

En este sentido ha recalcado que no se puede caer en el conformismo pese a que los resultados son esperanzadores; de ahí que desde la Junta se esté  elaborando una nueva estrategia contra el veneno que contemple nuevas líneas de acción para erradicarlo, y que promueva un pacto andaluz para implicar a toda la sociedad rural.

Entre las especies amenazadas se encuentran el quebrantahuesos, el buitre negro, el alimoche, el milano real y el águila imperial

El titular de Medio Ambiente ha resaltado que el nuevo documento prevé, entre otras medidas, incrementar la Unidad Canina Especializada contra el veneno y sus acciones, y potenciar la formación de los agentes de la autoridad en todo lo relacionado tanto con el uso del veneno, como con las artes ilegales de caza para que tengan capacidad de actuación.

En cuanto a la persecución del delito se intensificará la vigilancia, la investigación y la coordinación con el Seprona, y se mejorará la interacción con los órganos judiciales. También se instaurará un modelo idéntico de tramitación de expedientes sancionadores y extensión  de las medidas cautelares de suspensión de aprovechamientos y se impulsará la retirada de ayudas europeas a la agricultura y ganadería en las explotaciones afectadas.

Entre las especies amenazadas más significativas por el uso del veneno se encuentran el quebrantahuesos, el buitre negro, el alimoche, y el milano real y -aquí en Sevilla- el águila imperial. También se han registrado muertes de pequeños y medianos carnívoros y de diversas especies de rapaces diurnas y nocturnas.

Por otro lado,  las consecuencias del uso indiscriminado y descontrolado de sustancias altamente tóxicas suponen un gran riesgo para las personas, con consecuencias tan graves como altos índices de infertilidad, incremento de procesos cancerígenos, deterioro del estado de salud en general e incluso, en última instancia, la muerte.

En la provincia de Sevilla se ha pasado de 38 casos registrados de uso de cebos envenenados en 2004 a 7 casos en 2016, una circunstancia que para el consejero de Medio Ambiente se convierte en un motivo

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